ALFONSO DE ERCILLA, por Nicolás del Hierro

ALFONSO DE ERCILLA

Madrid, 1533-1594. Madrid, 1533-1594. Su gran poema fue y es “La Araucana”, epopeya que describe la lucha del pueblo araucano contra los conquistadores españoles y que dedica a Felipe II. En el poema se alude a la batalla de San Quintín y al Escorial, cuando aún no se había concluido el Monasterio, de aquí el sentido profético que se observa en las dos octavas reales que reproducimos:

 

Mira aquel sitio inculto y montuoso

al pie del alto puerto algo apartado,

que, aunque lo ves  desierto y pedregoso,

ha de venir en breve a ser poblado.

Allí el Rey don Felipe victorioso,

habiendo al franco en San Quintín domado,

en testimonio de su buen deseo

levantará un católico trofeo.

Será un famoso templo incomparable,

de suntuosa fábrica y grandeza,

la máquina del cual hará notable

su religioso celo y gran riqueza:

será edificio eterno y memorable,

de inmensa majestad y gran belleza,

obra, al fin, de un tal rey tan gran cristiano,

y de tan larga y poderosa mano.