EL MEGATILISMO EN LA DEPRESIÓN DEL RIO GOR, por Rocío Campos Maldonado

El Megalitismo en la depresión del río Gor

                                                                              Rocío Campos Maldonado   

Gorafe nocturno

Gorafe nocturno

  Gorafe, una pequeña población en el NE de la provincia de Granada, posee la mayor concentración de dólmenes de toda Europa. La palabra dolmen procede del bretón “mesa de piedra”. Su construcción consistía en poner dos o más grandes piedras (ortostatos) en vertical para que sostuvieran a otras piedras en  horizontal. Esta construcción estaba destinada a ser enterramiento colectivo, más concretamente familiar.

   11304508_369888759868596_289872938_n  El megalitismo surgió hace 7000 años, pero las construcciones megalíticas del Parque de Gorafe datan de 5000 años atrás. En este período existió una cierta trashumancia entre pastos de la Sierra de Baza y zonas más bajas de la vega del río Gor.

     En aquél entonces, esta era una zona con tierras fértiles, abundancia de caza y pesca, agua y un clima más húmedo que el actual. La región poseía un frondoso bosque mediterráneo con abundancia de pino carrasco, quejigos, encinas…Estos pueblos campesinos seminómadas, provenientes tanto del bajo Guadalquivir como de la zona de Almería, construyeron sus primeros poblados y los amurallaron.

   11353865_369889626535176_193512037_o  La cohesión de las dos culturas megalíticas, la Atlántica y la Mediterránea  ha dado a los ajuares funerarios una gran riqueza. Se descubrieron tanto vasijas campaniformes de clara influencia de la zona de Los Millares (Almería) como distintas formas de punta de flecha o de pequeños ídolos de influencia atlántica.

     Manuel de Góngora y Martínez ya hizo mención en 1868, en su libro “Antigüedades prehistóricas de Andalucía” a los dólmenes de Gorafe. Descubrió solo tres dólmenes, pero uno de ellos fue el dolmen 134 que él llamó de “las Ascensías”. Este es precisamente el dolmen emblema del Parque megalítico de Gorafe por ser uno de los más grandes y el de mejor conservación.

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  A finales de ese mismo siglo, los hermanos belgas Siret, tuvieron conocimiento de los descubrimientos megalíticos en esta zona y enviaron a su capataz Pedro Flores a realizar excavaciones en esta área. Localizaron 103 dólmenes con unos 760 restos humanos en su interior. Los planos dibujados por L. Siret para la localización de estos dólmenes, sirvieron de orientación al matrimonio alemán Leisner aunque solo pudo encontrar 95 de ellos.

    dolmen 84-Foto de Massimo Sabattini Un antropólogo gorafeño, Manuel García Sánchez entre 1955 y 1956, realizó el estudio más pormenorizado del Parque. Llegó a catalogar un total de 198 dólmenes, mencionando 40 que habían desaparecido en esos años. Si unimos a estos los 4 últimos descubiertos tenemos un total de 242 dólmenes  distribuidos en once necrópolis a lo largo del río Gor, incluyendo la de la Estación de Baúl en la rambla del mismo nombre.

     La construcción de las viviendas en los primeros asentamientos de esta zona desde finales del Neolítico hasta el principio del Bronce (período Calcolítico) la realizaban formando una gran base de piedra, hasta media altura, y a continuación erigían una pared de adobe. La techumbre la formaban con cubierta vegetal con un apoyo central.

     11272240_369889136535225_764342821_nEn el caso de la fortificación la base estaba formada por piedras mucho más gruesas y el resto de la muralla o de la torre de vigilancia, como en el caso del poblado de Las Hoyas del Conquín, de adobe. Hoy en día, aún se puede ver  restos de dicha torre en la margen izquierda del río Gor.

     El poblado de las Angosturas es el único en el que se han realizado varias campañas arqueológicas. Es un poblado pequeño pero con una envidiable situación estratégica. Situado en un espolón rocoso del río Gor, era el paso obligatorio para acceder a los filones metalíferos de la Sierra de Baza. Estuvo en activo desde finales del Neolítico hasta avanzada la Edad del Bronce.

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Los diferentes poblados construían las necrópolis extramuros. Esta era una forma de delimitar  su territorio, ya que todo el espacio entre la necrópolis y el poblado, pertenecía a este último como tierras de cultivo, pastoreo o caza.

     Una vista aérea sobre 17 km de la depresión del río Gor, donde está el enclave de las once necrópolis mencionadas, nos situaría los sepulcros megalíticos en ambas márgenes del río y generalmente en las partes altas del valle. Excepcionalmente algunos dólmenes se alejan de esta distribución, apareciendo aisladas o en pequeños grupos, pero siempre cerca de un riachuelo.

     Los dólmenes de Gorafe, atendiendo a su planta, han sido clasificados de la siguiente forma: trapezoidales, cuadrangulares, pentagonales, rectangulares y poligonales. Dentro de los últimos han incluido los dólmenes con y sin corredor, por no poder asegurar que los que no lo poseen actualmente no lo hubieran tenido originariamente.

   11350327_369889146535224_110521846_n  La orientación predominante de la entrada del dolmen es sureste, aunque oscila entre el este y el sur. Buscan siempre la salida del sol ya que ellos realizaban sus rituales funerarios al amanecer y para ellos era muy importante que los primeros rayos del sol entraran en la cámara funeraria en el mismo momento en que ellos depositaban el cuerpo de su familiar fallecido.

     En los enterramientos, el jefe espiritual del poblado, apartaba los restos del difunto anterior y los dejaba dentro del dolmen pero en otro espacio diferente. A continuación  realizaba un ritual purificador sobre el lugar que había ocupado este y procedían al nuevo enterramiento. En muchos dólmenes los cráneos aparecieron cerca de la entrada.

     11281563_369889499868522_1444097837_oLos ajuares funerarios, con los que acompañaban a sus difuntos, estaban realizados en distintos materiales. Entre los  efectuados en piedra, destacan por su mayor abundancia los de sílex con los que creaban variadas formas de punta de flecha, cuchillos, microlitos y algunas piezas especiales como pequeños puñales ó sierras (solo se encontró una en el dolmen 84).Con otras piedras se encontraron hachas, azuelas, cinceles, pulidores e incluso los Siret encontraron una piedra de molino.

     En hueso se descubrieron punzones, alfileres con cabeza torneada, cuentas de collar y cilindros de hueso con ornamentos esculpidos, idénticos a los encontrados en los Millares en alabastro.

   1-objetos  Entre los objetos de adorno como collares y brazaletes se encontraron cuentas de distintos materiales, conchas y colorantes (bolitas pulidas de distintos colores). Así mismo, los ídolos hallados  fueron variados en su forma  y su composición pizarra, alabastro o arenisca.

     La cerámica más representativa de la descubierta en los dólmenes son los vasos, vasijas campaniformes, cuencos, algún plato hondo, vasos con pezones, vasos con los “ojos” típicos de los Millares, algunos vasos argáricos…aunque la gran mayoría de la cerámica obtenida era lisa y sin decoración.

     Finalmente hablaremos de los objetos funerarios realizados en metal. Estos se encontraron en los dólmenes que estuvieron en uso hasta una época más tardía. Entre los hallazgos cabe destacar anillos, brazaletes, puñales, cuchillos, hachas…

     El hecho de enterrar junto al difunto sus armas y utensilios personales y de proveerlo de alimento, evidencia una cultura de culto a la muerte y la esperanza en otra vida. Las grandes construcciones megalíticas evidencian una gran organización social. El que los dólmenes fueran familiares no quería decir que cada familia construyera el suyo, sino que todo el poblado participaba en la construcción de cada dolmen familiar.

   11292671_369889149868557_1794203109_n  En las necrópolis más antiguas vemos que todos los dólmenes tienen un tamaño similar y un ajuar funerario escaso. Esto indica que en esa primera época no existían diferenciaciones sociales. Con el paso de los siglos ciertas familias empezaron a tener más influencia en el poblado que otras y esto se reflejó a su vez en el tamaño de los dólmenes y en la mayor abundancia de ajuares.

     La construcción de los dólmenes podía realizarse de dos formas, haciendo unas incisiones en el suelo para encajar los ortostatos o directamente a ras de suelo. La  primera piedra que ponían era la del fondo de la cámara funeraria. Desde ahí iban construyendo hacia adelante hasta llegar al cierre de la cámara con un ortostato agujereado que serviría de puerta. A continuación construían el corredor que terminarían con otra puerta exterior que cerrarían con una gran piedra.

     Una vez finalizada la estructura en piedra del dolmen, cubrían toda la parte exterior con tierra hasta llegar al límite que le marcaban los ortostatos puestos en vertical, consiguiendo unas rampas con las que les resultaba más fácil subir las piedras superiores. Para ello se ayudaban de gruesas cuerdas trenzadas con esparto, planta muy habitual en esta zona. La colocación de la parte superior del dolmen se efectuaba desde la entrada hasta la parte posterior. Esta cubierta también terminaría siendo sepultada por tierra.

   11348626_369889493201856_944373774_o  La forma final del dolmen sería un túmulo artificial de tierra al que ponían tres aros perimetrales (círculos de piedras) que tenían una doble función. Una era la de evitar que la nueva cubierta de tierra se desprendiera y la otra, dependiendo de la posición de estos aros perimetrales indicaban la identidad familiar de dicho enterramiento.

     El megalitismo es un fenómeno cultural complejo que se desarrolló  entre el quinto y el segundo milenio antes de Cristo. En el Parque Megalítico de Gorafe nos dejaron numerosos vestigios que nos ayudan a tener un mejor conocimiento de cómo vivían, los utensilios que realizaban, como construían y realizaban sus enterramientos. En definitiva, como era su cultura y como fue evolucionando en esos siglos.

  2-CENTRO-INTERPRETACION   Para un mayor conocimiento del Parque Megalítico de Gorafe es necesario realizar una visita al Centro de interpretación del Megalitismo situado en Gorafe. Allí podrán impregnarse de la cultura megalítica a través de un maravilloso viaje virtual donde sobrevolarán la depresión del río Gor sobre un águila en un espectacular vuelo en 3D.

 

Bibliografía:

GARCÍA SÁNCHEZ, M. y SPAHNI, J. C. “Sepulcros megalíticos de la región de Gorafe”. Archivo de Prehistoria Levantina VIII. Valencia: Diputación Provincial, 1959, págs. 43-113.

MANARQUEOTECA. S. L. “Guía del Parque Temático Integral sobre el Megalitismo en Gorafe (Granada, España)”. Parque Temático sobre el Megalitismo. Gorafe (Granada, España), Sa Corona Arrùbia (Cagliari, Cerdeña, Italia). Guía. Granada: Líder Comarca de Guadix, 2001, págs. 32-135.

LÓPEZ MARCOS, A. Ruta del Megalitismo. Granada: Diputación Provincial de Granada, 2012.

 

revista 65




SACSAYHUAMÁN, por Luis Manuel Moll Juan

Es que esas piedras me hablan de un Gran Imperio,

que piedra sobre piedra construyó su misterio

en esta alma andina, que por ella vive en cautiverio…

1 principal-Sacsayhuamán

Las rocas de Sacsayhuamán, están cortadas con suma precisión. Impresionan a quienes las contemplan y dejan volar la imaginación para intentar adivinar que dioses fueron los arquitectos de tan maña construcción.

En lengua quechua significa “halcón satisfecho”. El halcón era quien custodiaba a Cuzco moco capital del imperio, donde la capital estaba diseñada con la forma de un puma gigante yacente y   Sacsayhuamán era su cabeza, en tanto que el Koricancha correspondería a los genitales del felino.

Inca Pachacutec

Inca Pachacutec

En mi opinión es posible que los autores de Sacsayhuamán pertenecían a la llamada civilización megalítica americana que se desarrolló en Suramérica poco después del diluvio universal, a partir del noveno milenio antes de Cristo. Posteriormente sería el  reinado del inca Pachacúteq “Inca del cambio del rumbo de la tierra, digno de estima.”;  sobre el 1420, quien tomó las riendas de su construcción, luego, fue continuada durante el gobierno de Túpac Yupanqui

Inca Tupac Yupanqui

Inca Tupac Yupanqui

(1471-1493)  “fue tenido como el mayor de los Incas porque era más amado que Pachacútec. 0Entre sus renombres le dieron sus vasallos con insistencia el apelativo de Túpac Yaya (Padre Resplandeciente), para expresar su doble influjo mixto de majestad y amor“. y concluida con Huayna Cápac. “el muy joven príncipe, alcanzó a reinar casi por más de medio siglo: fue el más poderoso de los incas, y el más afortunado; llevó sus armas victoriosas hasta los últimos términos de su imperio paterno, y en guerras tenaces y obstinadas venció a las tribus que intentaban sacudir el yugo de los monarcas del Cuzco”.  El escritor peruano

Inca Huayna Cápac

Inca Huayna Cápac

Garcilaso de la Vega, hijo de del conquistador español Sebastián Garcilaso de la Vega y de la princesa incaica Isabel Chimpo Ocllo, nos habla que fueron cuatro ilustres arquitectos  incas los precursores de esta magnánima obra.  Del más antiguo al más reciente, estos personajes fueron: Apu Huallpa Rimachi, inca Maricanchi, Acahauna inca y Callacunchuy. a esos arquitectos se debe el diseño de Sacsayhuamán.

En este lugar habría estado ubicado el templo más importante del Hanan Qosqo o Cusco de Arriba, dedicado a la cosmología andina, a la veneración del Inti (Sol), Quilla (Luna), Chaska (Estrellas), Illapa (Rayo) y las demás divinidades. Se le califica de construcción ciclópea por el tamaño de sus piedras, algunas de las cuales pesan entre 90 y 350 toneladas. Cada 24 de junio es escenario del Inti Raymi o Fiesta del Sol.

73-sacsayhuaman-cuscoDentro de la fortaleza había grandes almacenes de alimentos y armas, y también canales para la distribución del agua. El trono del inca, ubicado junto a la fortaleza, consistía de una gran roca tallada y pulida en varios niveles, desde donde el soberano presidía las fiestas, celebraciones, desfiles y daba órdenes.

Sacsayhuamán está dividida en diferentes sectores:

Las puertas de Sacsayhuamán

Hubo varias puertas que comunicaban los distintos niveles a través de escaleras. Garcilaso de la Vega nos  ha dejado los nombres de tres de ellas. En el muro de las piedras más grandes se encontraba la puerta de Tiu Puncu (tiu significa arena), la segunda se llamaba Acahuana Puncu y la tercera Huiracocha Puncu (en honor al dios Huiracocha). En una de ellas encontró la muerte por una pedrada Juan Pizarro (hermano del conquistador Francisco Pizarro), cuando los españoles atacaron a las fuerzas rebeldes de Manco inca durante el sitio del Cusco.

Las puertas de Sacsayhuamán

Las puertas de Sacsayhuamán

Las torres de Sacsayhuamán

Sacsayhuaman, Está formado por tres grandes terrazas, cuyos terrenos fueron allanados y nivelados. Sobre ellas se levantaron varios edificios y tres grandes torres. Al lado este se encontraba Paucar Marca (recinto precioso), en el centro Sallac Marca (recinto con agua) y al oeste Muyu Marca (recinto redondo). Las dos primeras tenían planta rectangular, y de una de ellas quedan apenas leves huellas, mientras que de la segunda torre sólo han sobrevivido los cimientos. Ellos indican que se trató de una construcción de planta rectangular.

Torre de Muyu Marca –

Conocida como la torre Cahuide, fue una torre cilíndrica que, gracias a la información contenida en las crónicas y a excavaciones posteriores, sabemos que se habría tratado de un edificio de cuatro cuerpos superpuestos. El primer cuerpo habría tenido una planta cuadrada; mientras que los tres últimos habrían tenido forma cilíndrica. Los retiros sucesivos habrían formado andenes circulares de ancho decreciente, siendo el más ancho de 3.6 mts. y el más angosto de 3 mts. La torre habría terminado en un techo cónico. Muyu Marca debió alcanzar una altura total de 20 metros. Fue una obra impresionante que despertó la admiración de varios cronistas. Los españoles la destruyeron, pese a las protestas tanto de Cieza como del inca Garcilaso.

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Las terrazas

Actualmente queda muy poco de las antiguas construcciones edificadas sobre las terrazas del complejo. Entre las torres de Muyu Marca y Sallac marca existió una plaza alargada desde donde se tiene actualmente una magnífica vista de la ciudad del Cusco. En la terraza más elevada del conjunto se encuentra una poza circular, que pudo ser un reservorio de agua, y un edificio rectangular de una sola puerta. En el extremo sureste del complejo se pueden observar andenes curvos y dos alineamientos de colcas. En general, en todo el complejo hay huellas de un excelente sistema de aprovisionamiento de agua para sus ocupantes, así como un sistema de drenaje del agua de las lluvias.

Terrazas

Terrazas

Casa real del sol

Sacsayhuamán es uno de los grandes monumentos líticos de la arquitectura incaica, y era en realidad una casa real del Sol. Son abundantes las descripciones de la riqueza de los decorados interiores, así como de la alta calidad y la abundancia de los objetos guardados en sus habitaciones. Ello confirmaría que fue un templo dedicado al culto solar o, como apropiadamente lo llamó Cieza de león, una “casa real del sol”. Waldemar Espinoza Soriano, profuso investigador de la sociedad incaica dice que Sacsayhuamán es llamada popularmente “fortaleza”, pese a que, como dice Cieza de León, “fue un templo dedicado al sol”. Entre los cronistas que describen a Sacsayhuamán como casa real del Sol, podemos mencionar a los siguientes:

Garcilaso de la vega, quien deja testimonio en sus comentarios reales, que los cusqueños sabían que este complejo arquitectónico era en realidad una casa real del Sol. En el capítulo vi de su libro séptimo dice: “salía de la fortaleza un inca de sangre real como mensajero del sol.  salía de la fortaleza y no del templo del sol, porque decían que era un mensajero de guerra y no de paz, que la fortaleza era casa del sol”.

Pedro Cieza de león, cronista español de los tiempos de la conquista, dice en su libro el señorío de los incas, que al norte de la ciudad del cusco, en un collado, se ubicaba la casa real del Sol.

Rincón de Sacsahuamán

Rincón de Sacsahuamán

Cuando llegaron los españoles  se preguntaron cómo había sido posible que los indígenas Incas, quienes desconocían el uso de poleas y la existencia del hierro, y que utilizaban troncos de árboles en vez de ruedas, transportaran esas piedras tan enormes, hay que recordar que algunas pueden llegr a las 350 toneladas, les dieran forma para que encajaran perfectamente entre sí y las levantaran para colocarlas unas encima de las otras.

Los españoles se preguntaron también cuál misterioso motivo habrían tenido los indígenas, quienes a sus ojos eran “arcaicos”, para construir tal monumento, tomándose tanto tiempo y gastando tanta energía.

En su construcción, los incas encajonaron las piedras  una con otra, a tal punto, que no siquiera una cuchilla entra entre dos piedras. Las canteras es posible que estuviesen situadas a unos 20 kilómetros en Muina, Huacoto y Rumicolca,  o en Sallu, Rumi, Chita, Curovilca y Viracocha, estas últimas están más cercanas que las primeras. Y  ¿cómo fueron transportadas? Al no disponer de carros ni de animales de carga como bueyes o caballos, se piensa que los pedruscos más pesados fueron deslizados sobre troncos de árboles sosteniéndolos con gruesas cuerdas.

Según los arqueólogos, una vez agrupadas las rocas en el lugar donde se construiría la estructura, se procedió a pulirlas, con el objetivo de que encajaran las unas con las otras. Tenemos que pensar que los antiguos concebían el tiempo de manera diferente a nosotros ahora. Trabajar una roca durante meses o años era una cosa normal, el tiempo era visto no como un límite, sino como una oportunidad.

Piedras de  Sacsahuamán

Piedras de Sacsahuamán

Para hacer que un pedrusco encajara perfectamente con otro, los antiguos constructores debieron haber utilizado mazas de piedra más dura que la andesita para poder pulir los vértices de cada uno y unirlo bien con otro.

Existe también la teoría de la existencia de una planta que, mezclada con otras sustancias naturales, volvería la piedra fácilmente maleable, como si fuera plastilina, usada por los niños para jugar.

Según algunos investigadores, los antiguos habitantes del altiplano dominaban algunas técnicas de alquimia que permitían justamente modelar la roca a gusto para volverla luego otra vez durísima. Según una leyenda difundida en Cusco, el Padre Jorge Lira demostró en los últimos años del siglo XX que la técnica para volver las piedras maleables era cierta y que se basaba en la utilización de una planta llamada jotcha. No obstante, parece que el sacerdote no logró endurecer de nuevo la roca. En todo caso, sus experimentos no se apoyaron nunca en pruebas científicas y toda la historia permaneció siempre tras un halo de misterio.

piedras de  Sacsahuamán

piedras de Sacsahuamán

Aunque se admita que los antiguos constructores de Sacsayhuamán lograron labrar los pedruscos de manera que encajaran entre sí, queda aún el enigma de cómo pudieron levantar piedras de decenas de toneladas de peso para ponerlas unas encima de otras.

Según la teoría oficial, se ponía una base de madera oblicua entre el suelo y la roca utilizada como fundamento. Luego, troncos perpendiculares en los cuales colocar una base de madera en la cual había otros troncos perpendiculares. Sólo sobre estos últimos se transportaba el pedrusco que iba a ubicarse sobre el que estaba abajo. La operación se efectuaba tanto arrastrando como empujando, para asegurar que la roca no se fuese para atrás, y se ponían palos entre los troncos perpendiculares, con el fin de bloquear el posicionamiento. Las cavidades que se descubrieron en algunas rocas servían, según algunos investigadores, para meter troncos, con el fin de sostener la roca antes de ponerla definitivamente sobre otra.

Según el peruano Paul Mazzei, podría existir otra posibilidad: una vez puestas las rocas más grandes en fila, los fundamentos de la estructura, se procedía a excavar debajo de ellas con el fin de hacerlas hundirse a una profundidad más o menos igual a su altura. Luego, simplemente se ponían otras rocas relativamente más ligeras sobre las primeras, más pesadas. A continuación, se procedía a reducir y aplanar el nivel de suelo de toda el área, con el fin de ocultar la “trinchera” excavada inicialmente.

_MG_8554Si bien algún día se logrará explicar exhaustivamente cómo se construyó Sacsayhuamán, permanecerá siempre la duda de por qué y cómo fue erigido. Como ya se había mencionado, hay quienes piensan que fue una fortaleza, mientras que otros lo consideran un centro ceremonial.

De hecho, para nosotros es difícil comprender los motivos de una construcción tan compleja que requirió ciertamente de muchos años para ser completada. Sin embargo, hay que recordar que en el mundo hay cientos de construcciones megalíticas y que la lógica de los antiguos es para nosotros complicada, pues estaba relacionada con ritos y ceremonias que hoy resultan incomprensibles.

Es posible que Sacsayhuamán fue construido mucho antes que Cusco.

2-imagesSólo con ulteriores trabajos de excavación, con el estudio comparado de otros sitios megalíticos del altiplano andino (Tiwanaku y Pukara) y con la exploración exhaustiva de las enigmáticas galerías subterráneas que de Sacsayhuamán llevan a Cusco o hacia lugares desconocidos, se podrá intentar revelar, en el futuro, el misterio de este fascinante lugar que me llegó al corazón, y al cual considero como el mismísimo símbolo de la antigua civilización megalítica americana.

Estas preguntas, de más 477 años de antigüedad, conservan su actualidad.

e abrazan piedras grises, franciscanas,

zurcidas con los siglos de los Incas,

grandes, puras y eternas, en tus fincas

de mil sombras con luces artesanas.

Vives sobre esas rocas altaneras,

inmensas, imponentes en el vuelo,

al rezo de junturas hacia un cielo

con historias incaicas, sin canteras.

¡Sacsayhuaman del Sol! La fortaleza

excelsa, que no olvida ser de origen

curtida por mis Andes, cuando erigen

tu figura solemne con nobleza.

Con que orgullo te llamo ¡Maravilla!

Cuando alguien viene y besa tu mejilla…

Poema José Juan

 

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ERCÁVICA ROMANOS Y MÁS, por Dionisio Urbina, Doctor en arqueología

P1310915La ciudad romana de Ercávica se levanta sobre un espolón del río Guadiela, que va a desembocar poco más allá sobre el Tajo, por entre las sierras de Enmedio y de Santa Cruz, que separan Cuenca de Guadalajara. Pero todo este paisaje se encuentra muy cambiado de cómo lo debieron contemplar los ojos de nuestros antepasados, pues los hondos valles de los ríos han dado paso a las grandes superficies azuladas del embalses de Buendía, no exentas de belleza, ahora refugio de veraneantes de interior para los que la mar está muy lejos.

P1310576Los cronistas romanos de la conquista de Hispania llamaron a estas tierras la Celtiberia más recóndita. No podían imaginar los latinos territorios más al interior que los de estas escabrosas soledades. En el año 179 a.C. se desató una gran guerra de los romanos contra los celtíberos. Ya venía de años anteriores así que, nos cuenta Tito Livio que los pretrores:Lucio Postumio y Tiberio Sempronio arreglaron entre ellos que Albino iría por Lusitania hasta las tierras de los vacceos y después se volvería hacia Celtiberia, y que Graco penetraría en la Celtiberia más recóndita si allí se desatase una gran guerra. Tras conquistar varias ciudades como Munda, Certima y Alce (que los investigadores llevan varios siglos buscando), Tiberio Graco devastó la Celtibería, y dice que conquistó más de 100 oppida (ciudades), aunque el historiador Polibio puntualizará que eso es exagerar y que la mayoría de esas “ciudades” no eran sino aldeas y torres de vigilancia. Entonces, Erkavica: una ciudad potente y renombrada, temerosa por la caída de las gentes de los alrededores, abrió sus puertas a los romanos(Tito Livio); y es que cuando las barbas del vecino veas afeitar…

P1310917Así se salvó la ciudad. Emitió moneda en época republicana (mediados del s. II a.C.), como muchas otras ciudades hispanas, con le leyenda de Erkauika, y desde el siglo I a.C. se fue romanizando hasta completar un trazado urbano típicamente romano en época de Augusto. Algún investigador ha querido situar la Erkavica indígena en un yacimiento arqueológico de los alrededores, pero se confunde con el lugar en el que los romanos instalaron uno de esos campamentos militares que disuadieron a los habitantes de la ciudad de enfrentarse a las legiones.

Monedas acuñadas en Ercávica

Monedas acuñadas en Ercávica

El topónimo del lugar que ha pervivido a lo largo de los siglos es de Castro de Santaver, y ello no deja lugar a dudas. Nuestra experiencia nos dice que donde hay un topónimo de “castro” hubo un asentamiento anterior a los romanos, indefectiblemente. Lo de Santaver tiene que ver con el mal oído de los humanos para los nombres extranjeros. Las grandes ciudades romanas se convirtieron en sedes de obispados en tiempos de los visigodos, Ercávica fue una de ellas, y al igual que Toledo se asimiló a los carpetanos, Ercávica lo hizo con los celtíberos. Cuando los musulmanes conquistaron España respetaron estas demarcaciones ahora llamadas koras o provincias, de modo que el antiguo territorio del obispado de Ercávica (mutatis mutandi) se ldenominó santabariyya que era la forma en que los árabes pronunciaban “celtiberia”. Más tarde los cristianos tradujeron Santabariyya por Santaver y de ahí el nombre del topónimo.

P1310572En tiempos de augusto alcanzó el grado de municipio. Las colonias y municipios eran como pequeñas islas dentro de Hispania donde sus habitantes: colonos y munícipes, gozaban del derecho romano, mientras que la inmensa mayoría eran peregrinos (extranjeros en su tierra, pues ésta había pasado al estado romano por derecho de conquista) y no gozaban de otros derechos que los de pagar impuestos, de ahí que también se les llamase stipendiarii (los que pagan estipendio). Las emisiones de monedas ercavicenses de los emperadores Augusto Tiberio y Calígula, dan fe de la prosperidad de la urbe en aquellos tiempos.

Toda la ciudad estuvo amurallada. Las excavaciones arqueológicas han descubierto pequeños tramos de esa muralla aquí y allá. Este conjunto constituye uno de los pocos ejemplos de arquitectura defensiva tardorrepublicana en Hispania.

DSC_0315Gracias a estas excavaciones conocemos también algunos tramos de calles empedradas y porticadas. La principal es el camino por el que el visitante accede a las ruinas (Puerta Sur) y le lleva directamente al foro. Se trata del Cardo Maximo. Siempre que el terreno lo permitía, los romanos trazaban sus ciudades sobre una planta cuadrada o rectangular dividida en cuatro por dos ejes perpendiculares que se cruzaban en el centro, donde se situaba el foro. El eje Este-Oeste servía para el trazado de la calle denominada Decumano Máximo y el Norte-Sur del Cardo. Dada la orografía del terreno, es este último el que su puede distinguir con claridad en Ercávica.

Atravesando toda la ciudad desde la Puerta Sur sin dejar el Cardo Máximo, llegaremos al foro, centro neurálgico de las ciudades romanas cuyo concepto fue copiado del ágora en las ciudades griegas y ha llegado a nosotros como plaza mayor a plaza pública, o sencillamente “la plaza”. Mercado, lugar de reunión, en el foro era donde se levantaban las estatuas e inscripciones conmemorativas de los emperadores y benefactores de la ciudad. A su alrededor se erigían los edificios más importantes, como la Basílica en donde se realizaban transacciones comerciales o la Curia, sede de reuniones del gobierno local. En Ercávica estos edificios se encuentran al Sur del foro, mientras que al Norte lo hacen unas termas o baños públicos. Y el relieve no deja espacio para más que un criptopórtico al Este, del que quedan los restos mejor conservados. Se agradece la idea de aquellos que hace unas décadas plantaron cipreses y algunos frutales en este espacio. Ahora que está tan en boga reconstruir parte de los edificios para facilitar su comprensión al visitante ¡cuánto echamos de menos la reconstrucción paisajística, el ajardinamiento en torno a las ruinas! Esos pocos cipreses y frutales son capaces de transportarnos a la antigüedad tanto como las piedras.

P1310913La trama urbana de Ercávica es ortogonal, como mandan los cánones romanos. Las excavaciones han sacado a la luz tres manzanas en lugares distintos. Una de ellas se sitúa junto al Cardo Máximo, y entre sus viviendas se halla la llamada Casa del Médico que, como muchas otras es una domus con peristilo, o patio porticado. Otra manzana o ínsula, es la denominada de las termas, donde destaca una gran sauna subterránea. Descubriremos en muchos lugares pozos y aljibes de hormigón para captar agua, preocupación constante de los habitantes de la ciudad. Cerca de este barrio se ha excavado recientemente otro más tardío en donde son bien visibles las basas, fustes estriados y capiteles de columnas utilizados como material de construcción en las viviendas. Este barrio, junto con la inscripción dedicada al hijo del emperador Galieno que fue hallada en uno de los edificios del foro, nos indica que aún en el siglo III d.C. la ciudad gozaba todavía de cierta pujanza económica. Sin embargo, poco después, se debió iniciar el declive, ya más que patente en el siglo V d.C., como indican algunos enterramientos ubicados en el foro.

A la entrada de la ciudad se pueden ver unas tumbas rupestres y entre ellas la oquedad en donde  se supone que estuvo la tumba del abad Donato, que lo fue del monasterio servitano, situado en los alrededores, junto a una aldea que allí creció una vez abandonada la ciudad romana. Este Donato vino del Norte de África junto con algunos monjes y trajo consigo numerosos libros. La tradición dice que seguía la regla de San Agustín y que fue él precisamente quien la introdujo en España.

CaminoNo nos queda ya sino volver a Cañaveruelas, municipio que tiene la suerte de contar con estas ruinas en su término. Lo haremos por un camino salpicado de almendros, y según la época del año gozaremos del aroma del espliego que se vuelve a sembrar por esta zona. Al llegar al pueblo, un amohecido alambique para cocer lavanda, nos sugiere que todo pasa, pero todo vuelve. Hay otras sorpresas por los alrededores, pero esas ya las dejamos al albur del visitante, baste con decir que un colofón majestuoso para nuestra visita podría ser la comida o cena en cierto restaurante de un pueblo cercano cuyo nombre comienza por Al-cocer.

 

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Revista La Alcazaba 51




ESCUELA DE ARQUEOLOGÍA INTERNACIONAL, Xª EDICIÓN, CERRO DE LA MUELA

NUESTRO COLABORADOR DIONISIO URBINA, NOS ANUNCIA UNA NUEVA ANDADURA EN EL MUNDO DE LA ARQUEOLOGÍA MUY INTERESANTE, Y QUE LA ALCAZABA RECOMIENDA, PARA AQUELLOS ESTUDIANTES QUE QUIERAN HACER PRÁCTICAS EN UNA EXCAVACIÓN SITA EN PLENA CASTILLA LA MANCHA.

CERRO DE LA MUELAEstimados amigos, en 1998 iniciamos una andadura profesional entonces prácticamente inédita en España, se trataba de una Escuela de Arqueología. Conscientes de la falta de formación práctica en arqueología con la que se licenciaban los estudiantes de las universidades españolas, y habiendo sufrido en carne propia las dificultades para salir adelante en un mercado complejo sin la adecuada formación en trabajos de campo, pensamos que esa iniciativa sería de gran valor para estudiantes y licenciados. Y así durante 7 años realizamos campañas de excavación de dos meses de duración en un yacimiento de la Edad del Hierro del centro de la Península. En ese tiempo formamos a más de 300 alumnos. En torno a esa idea se fue forjando otra iniciativa enfocada a transmitir la arqueología al público. Nuestras colaboraciones en esta revista no son más que otro aspecto del mismo concepto de divulgación. Comenzamos con los niños y desde entonces venimos realizando diversas actividades encaminadas a dar a conocer nuestra profesión e inculcar el respeto por el Patrimonio entre los más pequeños. Para los mayores realizamos anualmente jornadas de puertas abiertas en el yacimiento y más tarde viajes guiados a otros destinos arqueológicos. Para nuestra sorpresa, descubrimos que había mucha gente interesada, incluso en participar en los cursos de la Escuela de Arqueología. Es por ello que ponemos en conocimiento de todos vosotros nuestras iniciativas para 2014.

CERRO DE LA MUELA

(CASTILLO ROMANO)

CARRASCOSA DEL CAMPO, CUENCA

ESCUELA DE ARQUEOLOGÍA INTERNACIONAL

Xª EDICIÓN. VERANO 2014

Sin título-1En esta Décima edición iniciamos un proyecto emocionante como es la excavación en el yacimiento romano del Cerro de la Muela. Este lugar tiene un edificio espectacular de 80x90m con robustas paredes de hormigón y cuatro torreones en las esquinas. En el lado Este se abre la entrada principal con un pórtico formado por siete grandes columnas de sillares rectangulares. El lugar se ha interpretado como centro de transformación de lapis specularis (muy abundante en la región), centro de producción de armas y herramientas o campamento militar.

scan0015En los años 1972-3 se realizaron dos campañas de excavación dirigidas por el profesor M.M. Sadek de la universidad de Guelph, Ontario, Canadá. En ellas se descubrieron gran cantidad de materiales arqueológicos como tejas, cerámicas indígenas, de cocina, de almacenamiento, sigillatas, pesas de telar, fíbulas, monedas, herramientas de hierro, vasijas de vidrio, fragmentos de estuco y teselas de mosaico. En el edificio principal aparecieron 4 cubetas de opus signinum pertenecientes a una prensa de vino o de aceite en la esquina noroeste, un pavimento de grandes losas de piedra en el centro, y varios muros que se interpretaron como posibles canalizaciones en la esquina sureste. Al exterior del pórtico se hallaron los restos de un hipocausto muy bien conservado.

Triptico 2014Nos alojaremos en una de las dos maravillosas casas rurales que existen en Carrascosa del Campo. Carrascosa Es una pequeña población situada en el centro de España a 100km de Madrid y 55km de Cuenca, ambas unidas por autovía. En el pueblo, de 650 habitantes, hay farmacia y centro de salud. Fue el centro de la comarca conquense de Campos del Paraíso, dependiente de Huete hasta lograr su independencia en 1537. Entre sus monumentos el edificio más importante es la iglesia de la Natividad con una bella portada plateresca. En los alrededores existen varios yacimientos arqueológicos y otros lugares de interés como el molino, los chozos de pastores, las cuevas o el recientemente creado lago artificial de la presa de Madrigueras. Los fines de semana tendremos la oportunidad de realizar algunas excursiones. Tenemos planeado visitar la cercana ciudad romana de Segóbriga, el recinto amurallado y monasterio de Uclés, así como una de las minas de lapis specularis (no podemos precisar cuál ya que no se encuentran abiertas al público). También el castillo de Almenara y si tenemos tiempo el del Belmonte. Será de gran interés la visita a la ciudad de Cuenca, y allí al Museo Arqueológico Provincial, donde se expone una gran colección de materiales romanos, algunos de los cuales provienen del Cerro de la Muela. Si el tiempo lo permite, nos acercaremos a la villa romana de Noheda, donde se descubrieron hace poco unos magníficos mosaicos (la visita dependerá de la disponibilidad de sitio ya que aún no se encuentra abierto al público).

Triptico 2014, 2Los turnos para verano son: del 9 al 28 Junio y del 4 al 23 Agosto, pudiendo seleccionar estancias de una semana, dos, o tres, dentro de esas fechas. Los costes son de 1.100€ tres semanas, 760€ dos semanas y 390€ una semana, por persona. En estos precios se incluye alojamiento y comida en la casa rural, curso de arqueología de campo: teoría y práctica, excavación, laboratorio y seminarios; excursiones y diploma acreditativo con 130 horas.

No se requiere experiencia previa.

Podéis encontrar más información sobre estos y otros cursos en nuestra página web: www.arqueoexperiences.es, así como detalles de lo que venimos haciendo y de nuestro currícula personal.

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ARQUEOLOGÍA, CAMINOS DEL OLVIDO, por Dionisio Urbina, Doctor en Arqueología

Domus Romana

Domus Romana

Los yacimientos arqueológicos están ahí, en el campo, en los pueblos en las ciudades, por todos lados, en países como España son abundantísimos, y esa es una realidad que conocemos bien los arqueólogos, acostumbrados a triscar por valles y montes inventariándolos. Muchos de ellos, la mayoría serán siempre desconocidos para el público: pequeños restos donde una vez habitó el hombre que pasaran desapercibidos al profano y para los que jamás tendremos medios de investigar, o que las obras modernas se llevarán por delante y acabarán guardados en cajas en los fondos de un museo. Otros tendrán más suerte y serán excavados y podrán alcanzar la fama de verse en un libro o salir en los periódicos o la televisión; y finalmente de entre éstos algunos se musealizarán, y contarán con un centro de interpretación en donde el visitante aprenderá cosas sobre la gente que vivió allí y contemplará los objetos que utilizaron y que el tiempo ha querido que lleguen hasta nosotros. Hoy es fácil conocerlos a través de internet, con tan sólo escribir unas palabras San Google nos muestra dónde están y cómo son.

Entramado de calles

Entramado de calles

Pero que fue de los otros, los que un día se excavaron y después se abandonaron, fueron olvidados. Hay de todo, como en botica, pero en general son mis preferidos. Acostumbrado a descifrar en el suelo los indicios que ha dejado el ser humano, siento que algo se pierde para siempre cuando un yacimiento se musealiza, cuando los pavimentos de tierra o piedra se cubren de grava, cuando las piedras se unen y protegen con cementos coloreados y paneles con dibujos coloridos pretenden revivir la forma de las cosas. También aquí estamos perdiendo la diversidad y al final todo resulta aburridamente homogéneo. Como digo, prefiero perderme por el campo y disfrutar de la sensación de encontrar, de reconocer unos muros y jugar a descifrar su lógica, de soñar que soy un habitante de aquel sitio y estoy contemplando horizonte con los ojos de aquella época.

Hoy quiero compartir dos de estos lugares. Están muy cerca uno de otro, de hecho se pueden. Ambos de la Edad del Hierro, ibéricos si se prefiere, y ambos fueron excavados en su día bajo la dirección de la misma persona y olvidados después. Los restos exhumados entonces (hace 30 años) reposan en los fondos de museos, aunque algunos los podemos ver protegidos por vitrinas en los museos arqueológicos de Albacete y Valencia. Otros datos duermen en libros sobre estanterías de unas pocas universidades. Una de ellos es El Castellar de Meca en Ayora (Valencia), el otro El Amarejo, en Bonete (Albace).

Entrada de carruajes al Castellar de Meca

Entrada de carruajes al Castellar de Meca

El Castellar de Meca es un poblado de los siglos IV-II a.C. que fue declarado Monumento Histórico Artístico el 3 de Junio de 1931. Está situado en una estribación de la sierra del Mugrón, a 1.050m de altura, sobre un espolón con forma de península de difícil acceso. Se trata de uno de los muchos poblados fortificados que de esta época hay repartidos por toda la geografía peninsular. Sus ruinas eran conocidas desde el siglo XV y de él hablaron eruditos de los siglos XVIII y XIX, aunque hay que esperar hasta los años 1980 para que se realicen excavaciones arqueológicas que ponen al descubierto las partes más impresionantes del yacimiento. Sobre el espolón que domina el paisaje invitamos a descubrir parte las murallas ciclópeas que un día protegieron a sus habitantes, así como los restos de casas talladas en la roca, y otros posteriores de época romana y medieval. Al oeste de la denominada “Cueva del Rey Moro” se encuentra una fuente con su caño original, en la que se aprecian unas escaleras excavadas de época ibérica, y algo más abajo el aljibe.

Escaleras en el Castellar de Meca

Escaleras en el Castellar de Meca

Llaman la atención los numerosos aljibes excavados en la roca, uno de ellos llamado “El Trinquete”, tiene 30x5m con más de un docena de profundidad, pero la sorpresa mayor para el visitante se encuentra antes. Para llegar al poblado hay que tomar la Autovía A31 Madrid/Alicante, y la salida 136 Alpera-Santuario de Belén. En Alpera debemos seguir en dirección a Ayora; a 1,5 km un camino de tierra conduce hacia el yacimiento al que se llega tras 4,4 km de caminos de tierra señalizados. Dejaremos el coche en el aparcamiento y comenzaremos la ascensión por un desnivel de 170m, con algunos tramos peligrosos. Y allí, en plena subida nos toparemos con los restos del antiguo camino de acceso al poblado. El Camino Hondo tiene una pendiente del 30% y en el último tramo la roca está excavada a 4,30 m de profundidad. Para superar la pendiente el camino debía volverse y revolverse trazando curvas muy cerradas que pueden verse todavía. En otros tramos, sobre la roca caliza se conservan las huellas de los carros. El camino constituye una obra de ingeniería anterior a la llegada de los romanos sin paralelos en España. El poblado ibérico está situado en una propiedad privada. Se puede visitar todos los domingos del año y encontrar información adicional en la web que han realizado los dueños del terreno: http://www.castellardemeca.es/

Cerrar de Amarejo

Cerrar de Amarejo

Desde El Castellar de Meca mirando hacia el Suroeste se distingue en la lejanía un cerro testigo con forma de cono. Se trata del cerro de El Amarejo, en donde se levantó un poblado ibérico en los siglos IV-II a.C. El cerro destaca en el paisaje y es inconfundible desde la A-31 a la altura del pueblo del Bonete. En los años 80 se realizaron varias campañas de excavaciones en las que se descubrieron casas con un tipo de construcción muy común entre los pueblos ibéricos, como es la de paredes de adobe sobre zócalos de piedra del lugar y cubiertas vegetales, para las que se utilizaban los materiales del entorno: cañas, carrizos, retama etc. Estas cubiertas vegetales necesitan que los tejados tengan una fuerte inclinación para que resbale el agua de la lluvia sin dificultad, por lo que su apariencia sería similar a la de las pallozas gallegas o las casas de la aldea del famoso galo Asterix.

Ruinas en Amarejo

Ruinas en Amarejo

Entre los restos hallados en las casas destaca una gran cantidad de cerámicas, muchas de ellas de gran colorido, que recuerda los estilos de la costa de tipo Elche-Archena, y que sus investigadores engloban en un nuevo estilo Meca-Amarejo. Se trata de platos y cuencos pintados con motivos geométricos en vivos colores rojos y anaranjados. Junto a ellos varios vasos calados, un timiaterio o quemaperfumes y vasos ornitoformos con forma de paloma (símbolo de la fidelidad conyugal para los iberos y otros pueblos de la antigüedad), se relacionan con cultos domésticos. Buena parte de estos recipientes se hallaron en un pozo excavado en la roca de unos 4m de profundidad. Se trata de un depósito votivo al que se arrojaban ofrendas en determinados momentos del año, o cuando acaecían sucesos extraordinarios. En su interior se encontraron elementos femeninos como pesos de huso, agujas de coser, apliques de oro, y masculinos: fíbulas y un broche de cinturón de plata, así como fragmentos de placas de plomo escritas con escritura ibérica.

Vasija de almacenamiento, Amarejo

Vasija de almacenamiento, Amarejo

Los restos de carbones quemados han servido para identificar las especies de árboles que entonces crecían por los alrededores: pino, sabina, encina, cerezo, chopo, álamo, fresno, madroño, alcornoque y boj. Entre los huesos recogidos se han identificado restos pertenecientes oveja, cabra, buey, caballo, perro, ciervo, gallina, pero también de tiburón, que indica la existencia de intercambios con pueblos de la costa. También se han encontrado granos de trigo, cebada y centeno, y restos de frutos como almendras, bellotas, uvas y ciruelas. Destaca un edificio en el que se hallaron dos hornos para la fabricación de cerveza. Conocemos la existencia de un tipo de cerveza la caelia, muy extendido entre los pueblos celtiberos. Elaborada a base de trigo, el historiador Orosio decía de ella que: Se extrae este jugo por medio del fuego del grano de la espiga humedecida, se deja secar y, reducida a harina, se mezcla con un jugo suave, con cuyo fermento se le da un sabor áspero y un calor embriagador.

Si nos sorprende la noche en la cima del cerro mucho mejor, puesto que algunos investigadores sugieren que El Amarejo fue un punto de observación astronómica en la antigüedad.

Para saber más:

Broncano, S. El Castellar de Meca. Ayora (Valencia). Excavaciones Arqueológicas en España, 1986.

Broncano, S. Alfaro, M. Los accesos a la ciudad ibérica de Meca mediante sus caminos de ruedas. Diputación Provincial de Valencia, 1997.

 

Broncano,S. Blánquez, J. El Amarejo (Bonete, Albacete). Excavaciones Arqueológicas en España, 1985.

Broncano, S. El depósito Votivo Ibérico del Amarejo. Bonete (Albacete). Excavaciones Arqueológicas en España, 1989.

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EL POBLADO IBERO DE CASTELLAR DE MECA, por Luis Manuel Moll Juan

A 1.058 metros de altitud sobre el nivel del mar y así, como aquel que no descubre nada y descubre, descubrí “El Castellar de Meca”, situado más cerca de Alpera que de Ayora, ya en la provincia de Valencia.

Es posible que Hecateo de Mileto, o por qué no… Herodoto, escribieran sobre esta ciudad y sus habitantes pero fue  Gaspar Juan Escolano, ya en el siglo XVI-XVII, quien nos la descubrió y el que nos dio la idea de lo grande que tuvo que ser esta ciudad en su época de esplendor.

Meseta donde está situada el Castellar de Meca

Meseta donde está situada el Castellar de Meca

El Castellar nos muestra desde su principio la importancia que ha tenido en la historia, en su historia. Poblada en la época de la edad del bronce, nos enseña, nos deleita  con su visión la esplendor de sus tiempos repletos de historia. Una ciudad en lo alto de una cima que pertenece a la Sierra del Mugrón,  pudo albergar a más de 10.000 almas. Posiblemente en sus principios fue ocupada por los íberos, luego, tras seguramente cruentas batallas, pasó a manos de los romanos, como así muestran sus piedras, y después llegaron los árabes para a posteriori dejarlo en el olvido de no se sabe cuando.

Los romanos lo llamaron Puteolum, por la gran cantidad de aljibes que hay en el lugar.

Almacén de grano excavado en la roca

Almacén de grano excavado en la roca

Los restos que nos llegan hasta nuestro tiempo son todavía escasos dado las pocas excavaciones que hay en el lugar. Los romanos. Los íberos y los romanos, nos dejaron sus caminos horadados en la roca, quizá los mejores conservados en toda la península ibérica y sin paralelo en la misma. Tramos excavados a más de cuatro metros de profundidad y en plena roca viva, donde se ven en todo momento las huellas de las carretas que subían hasta el poblado. Las casas están agrupadas alrededor de los ejes del camino y ya en la altoplanicie.

Paso de carruajes. Los carros a lo largo de 1500 años, fueron dejando sus huellas en la roca.

Paso de carruajes. Los carros a lo largo de 1500 años, fueron dejando sus huellas en la roca.

Como curiosidad añadida al conjunto, diremos que al oeste en la denominada “Cueva del Rey Moro” se encuentra un punto de acceso, con unas escaleras construidas a principios del siglo XIX  que facilitan la subida pero que constituyen una lamentable agresión al monumento. En esa zona nos encontramos con la fuente, con su caño original que ha sufrido una modificación, y en la que se aprecian unas escaleras excavadas de época ibérica, y algo más abajo el aljibe.

Escaleras excavadas en la roca

Escaleras excavadas en la roca

Las características del poblado sugieren que éste sería un gran almacén de productos agropecuarios que explicaría el camino de acceso para facilitar su transporte desde el llano. La construcción del camino y de los sistemas de almacenaje requiere de una clase dirigente con capacidad de organizar recursos y gestionarlos de forma eficaz. En épocas de depresión por malas cosechas o crisis, la defensa del lugar y sus recursos excedentarios almacenados en periodos de bonanza sería fundamental. Estas clases ibéricas dirigentes y un sistema económico bien organizado serían la base del desarrollo de la cultura ibérica del siglo V-III a.C. con su capacidad de crear monumentos funerarios, ricas necrópolis, santuarios y escultura, característicos de la zona.

Vivienda excavada en la roca

Vivienda excavada en la roca

El Castellar de Meca sería un importante centro económico del que únicamente queda su esqueleto impreso en piedra. La excavación científica de la ciudad pondría de manifiesto, sin duda, que estamos ante una de las principales ciudades ibéricas

Reproduzco una cita de Julián Zuazo, autor de una publicación dedicada a Meca, editada en 1916, y que me parece plenamente actual: “Seguramente que esas compañías de turistas que a grandes gastos y con duras fatigas van a países muy lejanos a buscar paisajes nuevos e impresiones vivas de la naturaleza, no han contemplado jamás un cuadro más grandioso ni gustado el deleite grave de estas ruinas potentes y pintorescas olvidadas en una comarca desconocida, ahogadas, en una luz deslumbrante en la cima de rocas vertiginosas”.

De su época árabe, nos quedan algunos restos y sus “terrazas” donde el trigo, la cebada, los almendros y olivos tuvieron un espacio muy importante a lo largo de las laderas del macizo.

Aljibe. En el poblado, encontramos gran cantidad de ellos

Aljibe profundo. En el poblado, encontramos gran cantidad de ellos

Fue declarado Monumento Nacional en 1931. Hay que resaltar que en esa época no se había excavado la red de caminos de acceso, detalladamente descrita en la publicación de Santiago Broncano y Mar Alfaro y que constituyen uno de los mayores atractivos.

Indicar por fin, que es una pena que este paraje, tan impresionante, esté a falta de una infraestructura y abandonado a su suerte, o a la suerte de uno cuantos políticos que prefieren hacer gastos infractuosos en unos aeropuertos, que no sirven para nada, dejando en el más mísero abandono estos lugares que son parte de la cultura de la humanidad, reclamos turísticos y fuente futura de ingresos.

Fuentes: http://www.contestania.com/Meca.html

LA ALCAZABA 46




LOS TOROS DE GUISANDO, por María Lara Martínez, Historiadora y Escritora

45En los campos de El Tiemblo cuatro morlacos pacen inertes pero su brío bate  en duelo a la rigidez natural de la piedra. Humillan y casi patean a punto de esparcir la arena por el tendido imaginario de una nube de oro. Son los toros de Guisando, cuatro esculturas que, costado contra costado, miran hacia poniente dejando a sus espaldas el arroyo Tórtolas, la frontera natural entre Castilla y León y Madrid. Dicen en el argot taurino que no hay quinto malo, en este caso la excepción confirma la regla pues los restos de la última res quedaron confundidos, en el siglo XV, con el roquedo del cerro.

Entre los siglos II y I a.C., antes de la conquista romana, el pueblo vetón desarrolló este grupo escultórico de fama universal. En el Alto Imperio, Ptolomeo ofrecía el nombre de 11 ciudades de esta filiación que, en la actualidad, se hallarían esparcidas por los eriales y sembraduras de Ávila, Cáceres, Salamanca, Zamora, Toledo y la región portuguesa de Trás-os-Montes.

La geografía condiciona el modo de vida de toda civilización y, en las tierras abulenses, los novillos podían encontrar buenos prados, pastizales abundantes y límpidas fuentes. Desde el siglo V a.C., cuando se inicia el horizonte de esta cultura asociada con la Edad del Hierro hispánico, la construcción de murallas denota un incremento de la riqueza y de los recursos de la comunidad, pues es de suponer que si los vetones dedicaban tantas horas de trabajo a la edificación en detrimento de las tareas productivas era, en primer lugar, porque tenían que garantizar la defensa de los bienes y, en segundo, porque poseían las fuerzas humanas suficientes para atender los dos frentes, el de la guerra y el de la retaguardia. Además de los castros o poblaciones fortificadas, como los de las Cogotas (Cardeñosa, Ávila) y Las Merchanas (Lumbrales, Salamanca), los vetones disponían de chozos donde se guarecían los pastores con los rebaños, prueba arqueológica que atestigua la vocación ganadera de esta facción celta.

A comienzos de la era cristiana, Plinio el Viejo nos da noticia de que, entre los lusitanos, se criaba una raza de caballos tan veloces que pronto se gestó la leyenda de que las yeguas eran fecundadas por el viento Céfiro. Estos equinos debieron de competir en reputación con los vetones pues, en las sociedades del entorno de Guisando, el caballo jugó un papel preponderante tal como sugiere Apiano, a propósito de la célebre ala vetona.

Toros de Guisando

Toros de Guisando

La estructura social de este pueblo prerromano era piramidal: en la cúspide se situaba la élite militar que se distinguía por el uso del caballo y de las armas de lujo, tras ellos se encontraba la base guerrera, con una panoplia más sencilla, y en la base, una masa de gente humilde dedicada a la artesanía, al comercio, a la agricultura y a la ganadería. Esta última era una de las actividades económicas de mayor relevancia, con sus variantes de bovino, porcino, ovino y caprino.

Los verracos graníticos se hallan diseminados por toda la Vetonia. Los toros y los cerdos, e incluso los jabalíes, pudieron ser hitos conmemorativos de victorias y también es posible que estén impregnados de un profundo significado de magia simpática con fines propiciatorios que enlazaría su funcionalidad estético-religiosa con la de los bisontes prehistóricos de Altamira. Del mismo modo, se ha apuntado su vinculación con los usos funerarios de las élites vetonas- acostumbradas a practicar la cremación de los cadáveres- ya que en Martiherrero (Ávila) vemos estas esculturas asociadas a losas, a modo de tapa de la tumba.

El primer contacto con los romanos debió de tener lugar hacia el año 193 a.C., en la campaña del general Marco Fulvio Nobilior. Cerca de Toletum el pretor hizo huir en desbandada a un ejército formado por carpetanos, vacceos y vetones. Los romanos reconstruyeron la antigua cabeza de la Carpetania e, incorporada a la provincia Cartaginense, aparecería en las fuentes clásicas, definida, por ejemplo, por Tito Livio como “ciudad pequeña pero en lugar fortificado”.

En estos años, llegaron a los castros vetones objetos romanos como vajillas para el consumo del vino y del aceite, piezas que nos hablan del tráfico comercial a larga distancia y del auge experimentado por las producciones de hierro y las fundiciones de bronce autóctonas. En el año 61 a.C., Julio César fue nombrado gobernador de la Hispania Ulterior y, con el pretexto de erradicar las rapiñas de vetones y lusitanos, las acciones militares entre el Duero y el Tajo obligarían a los habitantes a dejar los recintos amurallados y bajarse al llano.

Cerámica que representa a un caballero vetón

Cerámica que representa a un caballero vetón

Esta decisión modificó notablemente la organización del territorio si bien, en el abandono de los poblados, no se registraron incidentes belicosos. Algunos grupos siguieron funcionando como núcleos parvos y otros buscaron mejores lugares de asentamiento de acuerdo con los intereses romanos, valorando los recursos agrícolas, ganaderos y mineros. La fundación en el año 43 a.C. de Norba Caesarina, actual Cáceres, se relaciona con la retirada del castro de Villasviejas por estar lejos de las vías de comunicación, en un intento de conseguir una buena posición estratégica con respecto a la Vía de la Plata.

El silencio de las fuentes parece corroborar que este grupo étnico fue uno de los más pacíficos con los que se encontró Roma.

La estela de Guisando en las gestas y en las letras

En el ocaso del Medievo, el 18 de septiembre de 1468, bajo los auspicios del intrigante marqués de Villena, el conjunto berroqueño presenció el acuerdo firmado entre Enrique IV de Castilla y la futura reina Isabel la Católica. Dos meses después de la muerte del infante Alfonso, en virtud del que fue denominado como Tratado de los Toros de Guisando, Enrique IV aceptaba la proclamación de su hermanastra como princesa de Asturias y, con ello, sancionaba su status de heredera del trono. No obstante, el matrimonio de Isabel con Fernando el Católico daría al traste con la negociación y Enrique, contrariado por el enlace, reconocería nuevamente los derechos de su hija Juana en la ceremonia de la Val de Lozoya el 25 de noviembre de 1470.

El recuerdo de los toros de Guisando ha sido un tema recurrente en la literatura. Miguel de Cervantes los mencionó en el repaso que el Caballero del Bosque hizo a Don Quijote de los muchos trabajos que desarrollaba para contentar a su  enamorada Casildea de Vandalia: “Una vez me mandó que fuese a desafiar a aquella famosa giganta de Sevilla llamada la Giralda, que es tan valiente y fuerte como hecha de bronce, y, sin mudarse de un lugar, es la más movible y voltaria mujer del mundo. Llegué, vila, y vencíla, y hícela estar queda y a raya, porque en más de una semana no soplaron sino vientos nortes. Vez también hubo que me mandó fuese a tomar en peso las antiguas piedras de los valientes Toros de Guisando, empresa más para encomendarse a ganapanes que a caballeros (…) Detuve el movimiento a la Giralda, pesé los Toros de Guisando, despeñéme en la sima y saqué a luz lo escondido de su abismo”.

En 1934 Federico García Lorca evocó la emblemática identidad de esta monumental vacada en Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, una de las elegías más sentidas de la voz  española:  

“… Y los toros de Guisando,

casi muerte y casi piedra,

mugieron como dos siglos

hartos de pisar la tierra”.




BONAMPAK Y PALENQUE (México), por Luis Manuel Moll Juan

1--

FRESCOS DE BONAMPAK

Bonampak
Bonampak

Inmersos en el siglo VIII de nuestra era, en la península de Yucatán en la actual México, en el momento cumbre de la cultura Maya, el rey sacerdote Chamuan II, mandó hacer unos frescos en la ciudad de  Bonampak, la ciudad de las pinturas murales. Situada  en la selva Lancandona de Chiapas, estuvo escondida por más de 1200 años. En el templo principal hay un mural donde aparecen reflejadas un total de  126 figuras entre las que se encuentras reflejadas guerreros y chamanes, bailarines y músicos, mujeres y niños, pero así mismo representa una de la más extrañas culturas antiguas; los combatientes se reflejan ensalzados en continuas luchas, los prisioneros que tomen serán sacrificados. También se reflejan ritos religiosos protagonizados por las víctimas cuya sangre será ofrenda a los dioses mayas.

Frescos
Frescos de Bonampak

Las escenas datan de la última etapa de esplendor Bonampak, esto  ocurrió bajo el gobierno de Jaguar-anudado II, quien subió al trono en 743 d.C.; sus conquistas se conmemoran en el dintel 3 del Edificio de las Pinturas. El último gobernante hasta ahora conocido de Bonampak es Chaan Muan II, cada uno de los tres cuartos del edificio representan escenas de su vida, su ascenso al trono fue en 776 d.C. En 787, Chaan Muan II capturó a un importante enemigo, llamado “Ah-5-calavera”, evento que se plasmó en el dintel 1 del Edificio de las Pinturas; sus últimos actos están representados en las pinturas de dicho edificio. La historia representada en los murales ya fue descifrada y sus eventos se inician en 9.18.0.3.4 10 K’an 2 K’ayab en el sistema Maya o el día 14 de diciembre de 790 d. C., 658 años antes de Leonardo de Vinci, en la llamada

Frescos de Bonampak
Frescos de Bonampak

Edad Oscura de Europa. Los frescos fueron pintados al final del esplendor del reinado de Bonampak, en el periodo Clásico Tardío (800-850 d.C.). Los murales de Bonampak muestran la mejor representación gráfica de la organología clásica Maya y de sus ejecutantes, que fueron el corazón de muchos eventos sociales y celebraciones públicas, ritos y combates.

Estos murales, van más allá de lo puramente artístico. Es la mayor y mejor representación de la vida indígena  que existe del mundo prehispánico

Fresco de Bonampak
Fresco de Bonampak

El hallazgo de los frescos de Bonampak, contribuyó a desvelar enigmas y modos de trabajo de una civilización que evolucionó a lo largo de un periodo cercano a los  3.000 años. Los mayas tuvieron su mayor empuje entre el siglo IV al IX de nuestra era, para después ir cayendo hasta llegar a casi su total olvido en el año 1500, poco antes que llegasen los conquistadores españoles.

Restos de un esueleto sin cabeza encontrados bajo las pinturas representativas de un combate
Restos de un esueleto sin cabeza encontrados bajo las pinturas representativas de un combate

En verdad os damos gracias dos y tres veces

Hemos sido creados, se nos ha dado una boca y una cara

Hablamos, oímos, pensamos y andamos, sentimos perfectamente

Conocemos lo que está lejos y lo que está cerca.

Vemos también lo que esta grande y lo pequeño en el Cielo y la Tierra.

Os damos gracias pues, por habernos creado, Oh Creador y Formador

Por habernos dado el Ser.

Oh Abuela Nuestra Oh nuestro Abuelo

 (fragmento del libro Popol Vuh. el libro sagrado de los indios quichés que habitaban en la zona de Guatemala. Se explicaba en él el origen del mundo y de los indios mayas. También se relataba la historia de todos los soberanos. Fue escrito originalmente en piel de venado, posteriormente trascripto en 1542 al latín por Fray Alonso del Portillo de Noreña.)

 PALENQUE

Palacio de Palanke
Palacio de Palenke

Las ciudades Mayas, quedaron poco a poco olvidadas y siendo tragadas por la naturaleza, por esa selva que les rodeaba y también les protegía. Las ciudades se vinieron abajo, pero sus gentes no se extinguieron, sencillamente cambiaron de lugar, se desperdigaron por toda la península del Yucatán y hoy en día todavía perduran algunas costumbres ancestrales. En 1946, la ciudad de Palenque fue descubierta por el inglés Giles Healy, al seguir a unos Lacandones que se dirigían a realizar unos actos religiosos en las ruinas.

En 1840 John Lloyd Stephens, visitó la ciudad de Chichén Itza, y escribió las siguientes palabras en su expedición a México: “De todos los sucesos de la historia, nada me ha impresionado tanto como la contemplación de esta grandiosa y atrayente ciudad, hoy desierta y perdida”

Templos de las Inscripciones (al fondo) y  el de la Reina Roja
Templos de las Inscripciones (al fondo) y el de la Reina Roja

Ya había estudiado las pirámides egipcias  y los templos helénicos de Atenas pero fueron los templos que estaban bajo la jungla mesoamericana los que le embargaron una sensación de estupor. Al salir de la floresta, se dio cuenta que había encontrado una arcaica urbe Maya Palenque (Lakam Ha, Ciudad de las Aguas), Stephens, se quedó estupefacto al contemplar la ciudad Maya, era muy evidente que solo unos hombres de gran talento, podrían haber construido aquella gran ciudad. Era obvio que ante ellos se presentaba una nueva materia de estudio entorno a una civilización escondida, dioses y diosas, reyes y héroes, todo un campo del saber de la misteriosa cultura Maya y su mítica historia, se le aparecía ante sus asombrados pensamientos.

Palenque en sus tiempos de esplendor, se extendía a lo largo de más de 15 kilómetros cuadrados, sus pobladores eran varias decenas de miles, y sus monumentos importantes datan sobre los años 630 y 700 de nuestra era durante los reinados de K’inich Janaab’ Pakal o Pakal “el Grande” y de su predecesor de K’inich Janaab’ II.

Terraza en el Palacio Real
Terraza en el Palacio Real

Uno de los edificios más importantes de esta ciudad es el palacio real, morada de los principales mandatarios, tiene bajorelieves que adornan sus muros y que hoy en día siguen siendo impresionantes y ello pese a que los colores que maravillaron a Stephens, prácticamente han desaparecido. En los peldaños del patio central, hay grabados glifos, los heriogramas curvolíneos de la escritura Maya, a su alrededor, podemos ver losas con efigies de prisioneros que debería de ser oficiales de alto rango por la decoración de su rico atavío. Desde este palacio se pude ver el magnífico templo de las inscripciones.

Lápida de la tumba de K'inich Janaab' Pakal
Lápida de la tumba de K’inich Janaab’ Pakal

En 1952, el arqueólogo Alberto Ruiz, descubrió un asombroso y angosto pasadizo, una suerte de túnel que se adentraba en el corazón de la pirámide. Después de varios meses de trabajo, de quitar escombros y tierra que prácticamente tapaban el túnel, Alberto Ruiz, se encontró con una cámara con un sarcófago con los restos de K’inich Janaab’ Pakal, que gobernó la ciudad de Palenque hasta el año 683 de nuestra era. Se trataba de uno de los hallazgos más impresionantes de la arqueología moderna y de vital importancia para entender a la civilización Maya. Hasta este descubrimiento, se tenía la idea de que las pirámides mayas solo se utilizaban para ritos religiosos, careciendo de fines mortuorios. La tumba descubierta, tenía el cadáver del soberano y un riquísimo ajuar funerario casi todo labrado en jade verde(La joyería de jade no fue usada únicamente por la élite Maya. El jade es un material precioso que sólo se encuentra en el río Motagua en Guatemala. Así que el comercio a larga distancia en Palenque fue sin duda una práctica común), además de una serie de bustos, que posiblemente fueran del rostro del amo y señor de la tumba. Sobre el sarcófago, descansaba una losa de piedra caliza de unas 8 toneladas

Máscara y collar de K'inich Janaab' Pakal
Máscara y collar de K’inich Janaab’ Pakal

cubierta de bellísimos bajorelieves que los estudiosos todavía intentan saber lo que quieren decir. Una de las imágenes, el rey, está sentado sobre unos relieves que parecen que sean de una nave y que el monarca está accionando los mandos con sus manos y pies. Tras de si, parecen que hay unas toberas emitiendo humo y llamas. Como si los mayas estuvieran al tanto de las tecnologías aéreas. Otros investigadores, indican que está entre las fauces de una serpiente en el momento de abandonar la existencia terrenal. De todos modos, el misterio está todavía irresoluto. La pirámide consta de 9 grandes escalones, esto es debido a que en la cultura Maya, había que bajar 9 niveles para llegar al inframundo, el sarcófago de K’inich Janaab’ Pakal, está en el noveno nivel. De ahí, con toda su parafernalia de jade, va a renacer como dios del maíz.

Pirámide de la Calavera
Pirámide de la Calavera

Los habitantes de Palenque, las construcciones más destacadas de la urbe, son las que forman el complejo conocido como Grupo de la Cruz, este conjunto, consta de tres edificaciones rectangulares rematadas por una especie de cresta, se trata de templos dedicados a las divinidades mayas y deben su nombre a un error de sus descubridores, los conquistadores españoles, que confundieron la Ceiba, el árbol sagrado de los mayas, con una cruz. Antiguamente todos los monumentos estaban pintados en rojo, el color de la vida para los mayas.

Los bajos relieves de Palenque, demuestran que el culto a las deidades estaba ligado a la clase social de sus habitantes. El dios Ek Chuah, era el de los mercaderes. Itzam Ná, el dios de la escritur. Ix Chel protectora de las parturientas.  Ix-Tab, el dios de los suicidas. Chaac, el dios de la lluvia. Yum Kax, el dios de los agricultores. Xaman Ek, dios de la estrella polar. Ek Chuah, el dios de la guerra y de los recolectores de cacao. Ah Puch, dios de la muerte. Hunab o Hunab Ku, el dios supremo de los mayas. Itzam Ná, el dios de la escritura

En la plaza principal, se encuentra el templo XIII, entre el templo de las inscripciones y el templo de la calavera, llamado de la Reina Roja por encontrase una osamenta embadurnada de pintura roja. Aunque su identidad todavía no ha sido confirmada, las investigaciones sugieren que podría tratarse de Tz’akbu Ajaw, también conocida como Ahpo-Hel, quien era esposa del ahau Pakal “el Grande”.

Tmplo del Sol
Tmplo del Sol

Entre el  templo del sol y el de la Cruz, hay algo mágico, interactúan entre ellos para crear efectos de luz y de sombra durante todo el año, de tal modo que se pueden conocer los equinoccios y solsticios del año marcando fielmente el paso de las estaciones.

Templo de la Cruz
Templo de la Cruz

Todos los edificios guardan una proporciones que están  en armonía con la naturaleza

Detalle del templo de la pirámide de la Calavera
Detalle del templo de la pirámide de la Calavera

Nota: el Nombre de Palenque se lo dio en fraile dominico Pedro Lorenzo

LA ALCAZABA 45

 

 

 

 




LAS CALZADAS ROMANAS, por Luis Manuel Moll

via apia en RomaRoma se convirtió en el centro neurálgico de todas las civilizaciones gracias al inmenso sistema de calzadas romanas.

Los romanos, se percataron que para gestionar efectivamente los vastos territorios conquistados, necesitarían unos sistemas para transportar rápidamente a sus legiones y los avituallamientos de todas las zonas. Utilizaron las calzadas para hacer una especie de pueblo grobal. La primera calzada romana fue la Vía Apia, se inició en el 312 a.C. por el cónsul Claudio, esta vía fue el paradigma de todos los caminos romano subsecuentes. En menos de 200 años se construyó un sistema de carreteras de más de 100.000 km. Capaz de llegar hasta las fronteras más lejanas del imperio romano.

Calzada por la sierra de Gredos

Calzada por la sierra de Gredos

En los tiempos de esplendor del imperio, las calzadas crecían a un ritmo de un kilómetro  cada dos días. Sorprendentemente muchas de ellas sirvieron a lo largo de casi toda la historia moderna de los países por donde pasaban. ¿Cuál es el misterio de su construcción? La respuesta está en su meticulosa manera de prospectar el terreno que tenían los topógrafos romanos con ayuda de unos artilugios conocidos como la groma y la dioptra

Corte de una calzada romana y Millare

Corte de una calzada romana y Millare

Utilizaban ángulos rectos y el nivel para determinar la elevación. Primero tomaban una referencia visual desde uno de los ejes de la groma, para después moverse alrededor y colocar las líneas en ángulos rectos, esta era la técnica para las distancias más cortas, para las más largas, los romanos, se fijaban en las colinas y el horizonte para clavar palos a unas distancias determinadas por los lugares donde querían ir. Los postes los unían con unas cuerdas en línea recta, como no podían prospectar alrededor de las esquinas, todas las calzadas se hacía rectas. Si la calzada romana se topaba con algún obstáculo, esta desaparecía momentáneamente para continuar en el otro lado, aunque en muchas ocasiones todas las calzadas atravesaban las colinas. El Emperador Trajano, mando cavar un corte de cuarenta metros de profundidad para extender la Vía Apia hasta la costa. Esta idea de construir una calzada recta desde un principio era totalmente nueva; hasta ese momento, todas las calzadas habían seguido los senderos antiguos evitando ríos y colinas, pero para los romanos esto era un método totalmente ineficaz y nada se opondría en el camino de la Vía Apia. En cuanto la carretera llegaba a un pantano, se construía  una plataforma especial; esta plataforma estaba compuesta de una estructura de madera fijada en los fondos del pantano y posteriormente la rellenaban de piedra caliza y guijarros.

Construcción de la calzada

Construcción de la calzada

Los puentes fueron las obras más impresionantes de estas calzadas. Puentes de piedra para los ríos de anchura media. Estas obras a menudo han perdurado a través de los siglos y todavía se usan hoy o bien, después de su destrucción, sus cimientos han servido de base para la reconstrucción posterior. Además, los puentes han sido siempre fuentes de poblamiento.

 Las calzadas romanas se construyeron con mucho cuidado ya que eran un elemento clave para las comunicaciones con todos los lugares del imperio, y la construcción de estas carreteras, era un negocio muy serio, servían como el transporte de tropas y suministros y eran construidas por esclavos, soldados y ciudadanos de las clases bajas que trabajaban para constructoras privadas.

Via Publicae

Via Publicae

Tenían distintas denominaciones como las Vías Publicae.Estas son las principales vías del Imperio, las principales arterias de la red de rutas que unen las ciudades más importantes entre ellas. También son llamadas viae praetoriae (vías pretorianas), viae militares (vías militares) o viae consulares (vías consulares). Era el Estado quien podía hacerse cargo de la financiación de su construcción, pero se requería una contribución de las ciudades y de los propietarios de las zonas atravesadas por estas vías que debían garantizar su mantenimiento.

A menudo llevan el nombre de la persona que inició el proyecto de su construcción (Agrippa por la Vía Agrippa, Domitius Ahenobarbus por la Vía Domitia). En Italia, la gestión se dejaba entonces bajo la vigilancia del curator viarum, un funcionario del Estado que daba las órdenes para hacer trabajos en la vía y para sus reparaciones. El promedio constatado del ancho de las viae públicae era de 6 a 12 m.

Calzadas romanas

Calzadas romanas

Las viae vicinales. Partían de las vías públicas y permitían unir entre ellas varias vici (un Vicus es un pueblo grande) en la misma región. Estas eran, evidentemente, la mayoría de las vías de la red. La anchura media de una viae vicinalis era de alrededor de 4 m. Algunos ejemplos en la Galia de viae vecinales: la Vía Regordane que unía Le Puy con Montpellier o la Vía de Aquitania que unía Narbona con Burdeos.

Las viae privatae. Unían las principales propiedades, las villae, con las viae vicinales et publicae. Eran privadas, reservadas para uso exclusivo del propietario que la financiaba en su totalidad. La anchura media de una via privata era de 2,50 a 4 m.

Las calzadas romanas han demostrado ser tremendamente duraderas. Todas se construyeron siguiendo el mismo sistema: primero se cavaba una trinchera que seguidamente se rellenaba de arena y cantos rodados hasta formar una base sólida, después se vertía una capa e gravilla y piedra dura mezclada con mortero y arcilla hasta ser compactada y por último se cubría de una capa de piedra de basalto que formaba la parte superior y que permitía que cuando llovía el agua cayese para sus lados. Cada mil pasos o milla romana, se levantaba un hito cilíndrico grabado con el nombre del emperador vigente y la distancia hasta la siguiente ciudad. A menudo solían haber campamentos romanos o estaciones de descanso, llamadas mutatio, cada diez millas romanas. Había una mansio cada tres mutationes. Estaban separadas por unos 30 a 50 km y, para identificarlas, a menudo estaban pintadas de rojo. Dirigidas por el caupo, estaban bien equipadas y, posiblemente, permitían pasar allí la noche. Paralelamente a  las mansio, había almacenes que surtían de mercancías a la capital del Imperio.

Muchos escritos han llegado hasta nosotros sobre la vida en esos albergues. Estas tabernae tenían muy mala reputación y los viajeros preferían acampar en las cercanías, usar el deversorium (vivienda pública para los ricos), o mejor, invitarse por medio de una carta de presentación, practicando la hospitium (hospitalidad).

Caupone

Caupone

Durante el reinado del emperador Augusto, cuando llegaron las noticias a Roma de la invasión bárbara de la Galia, el Emperador envió a varias legiones para sofocar las revueltas. Viajando en un tiempo record de treinta kilómetros cada cinco horas, el ejército llegó a tiempo para apaciguar la zona. Las calzadas romanas, eran un símbolo del poder del imperio, corrían rectas como si fueran flechas a través de los campos, y en esencia querían decir a los pueblos conquistados, que ahora formáis parte del imperio, sois propiedad romana.  Se convirtió en el mismo símbolo de la república, trayendo consigo estabilidad, paz, cultura y libertad al imperio, por lo menos en sus ideales.

El Itinerario de Antonino, del siglo III, es la fuente escrita que mayor información nos aporta sobre la red viaria romana.

Los antiguos documentos que han llegado hasta nosotros no nos permiten localizar con precisión las vías romanas. Hay muchas de ellas que están enterradas debajo de las carreteras europeas, ya que muchas de ellas están directamente construidas sobre las vías romanas o siguen una traza muy cercana al camino romano.




CÁDIZ, UN NUEVO PUNTO DE PARTIDA PARA EL CAMINO DE SANTIAGO. colaboración Patronato Provincial de Turismo de la Diputación de Cádiz.

La “Vía Augusta”, nuevo itinerario desde Cádiz hasta enlazar con al Ruta de la Plata


44La “Vía Augusta”, conocida como la calzada romana más larga de la antigua Hispania romana, unía los Pirineos con Cádiz, pasando por el Mediterráneo y adentrándose en Andalucía por ciudades como Sevilla y Córdoba, hasta llegar a Cádiz.

Catedral de Cádiz. Foto José Montero

Catedral de Cádiz. Foto José Montero

En los últimos años esta vía jacobea ha generado cada vez más adeptos, pues los viajeros que acuden a la capital gaditana en demanda de información han ido aumentando. Así lo indican los miembros de la Asociación Gaditana Jacobea “Vía Augusta” de Cádiz, a cuya sede en la gaditana calle de Sopranis acuden peregrinos de (sobre todo extranjeros) en demanda de información y solicitando credenciales para iniciar su andadura. Porque son varios los caminos que llegan a Santiago y el de la Ruta de la Plata que comienza en Sevilla, puede recorrerse incluso desde mucho más al sur.

Miembros de la Asociación gaditana del Camino de Santiago

Miembros de la Asociación gaditana del Camino de Santiago

Dicha Asociación gaditana, se ha encargado de señalar la ruta con las clásicas “flechas amarillas” conectándola con la Vía de la Plata. De esta forma, el peregrino que lo desee puede comenzar su periplo a Santiago desde poblaciones de nuestra provincia gaditana, y concretamente desde la capital.

El Camino empieza en la Catedral de Cádiz, auténtico kilómetro cero de la ruta a Santiago, y finaliza en la Catedral sevillana, en cuya Puerta de la Asunción puede admirar una estatua de Santiago peregrino. Fin y comienzo. Omega y Alfa, pues aquí finaliza el Camino desde Cádiz, la “Vía Augusta”, pero comienza la “Vía de la Plata”.

La distancia Cádiz-Sevilla por la ruta señalizada es de 190 kilómetros, dividida en siete etapas, siendo totalmente apto el trazado para bicicletas.

Arco de la Rosa en el barrio El Pópulo de Cádiz

Arco de la Rosa en el barrio El Pópulo de Cádiz

Entre los lugares más emblemáticos por los que atraviesa esta ruta jacobea se encuentran el Barrio de El Pópulo (Cádiz), la calle Real e Iglesia Mayor (San Fernando), la iglesia de San Sebastián (Puerto Real), el convento del Espíritu Santo (El Puerto), la iglesia de Santiago (Jerez), la zona de lagunas de El Cuervo, las Atalayas de Montújar o el Puente de Alcantarilla (entre Las Cabezas y Utrera), donde se puede ver sobre su pilar central la inscripción AVGVSTVS PONTEM, que confirma que el sendero sigue por el histórico camino de época romana. Finalmente se interna en Alcalá de Guadaíra y se dirige a Sevilla a través de su barrio de Santa Cruz para finalizar en la mayor catedral de la Cristiandad.

Calle Real e iglesia Mayo de San Fernando, Cádiz. Foto David Ibañez Montañez

Calle Real e iglesia Mayo de San Fernando, Cádiz. Foto David Ibañez Montañez

Las poblaciones por las que pasa el sendero son desde Cádiz, San Fernando, Puerto Real, El Puerto de Santa María, Jerez de la Frontera hasta llegar a Sevilla, pasando por El Cuervo, Las Cabezas de San Juan, Lebrija, Utrera, Dos Hermanas y Alcalá de Guadaíra. En estas dos últimas el sendero se divide, el viajero puede elegir entre ambas con rumbo a Sevilla a través de una de las poblaciones.

Concretamente en Cádiz ciudad, el sendero recorre lugares indispensables como la Catedral Vieja, en la Plaza Fray Félix, el antiguo teatro romano del Pópulo y el Arco de los Blancos. Continúa por el Barrio de Santa María y la antigua Cárcel Real, ahora Casa de Iberoamérica.

Cuando el viajero llega a San Fernando atraviesa la Calle Real, pilar base de la ruta, ya que conectaba a Cádiz con el resto de la península. Su nombre era Camino Real en la época de los romanos. La Iglesia Mayor de San Pedro y San Pablo, puede verse en esta parte del sendero, construida en el siglo XVIII, la que fue el primer lugar en el que los diputados de las primeras Cortes Constituyentes de España (1810) realizaron su juramento antes de trasladarse al teatro de la ciudad. Como dato curioso del viaje, en esta Iglesia se encuentra el Cristo de mayor relevancia de la ciudad, El Nazareno. Según cuenta la tradición, en 1751 su imagen fue hallada en el antiguo mesón del Duque, en un equipaje que dejaron dos viajeros italianos.

Catedral de San Salvador, en Jerez de la Frontera, Cádiz

Catedral de San Salvador, en Jerez de la Frontera, Cádiz

Entre las ciudades de San Fernando y Jerez de la Frontera, por donde pasa la ruta, atravesando Puerto Real y El Puerto de Santa María, se encontraría el Portus Gaditanus, una antigua población romana donde los antiguos viajeros de la Vía Augusta podían dejar sus ropajes y dar descanso a sus caballos. La ruta desde aquí, conducía a Las Tablas, pasando por Asta Regia, ahora Mesas de Asta, 11 kilómetros al oeste de Jerez de la Frontera, la cual también se ha señalado como antigua ubicación romana.

Igresia Mayor Prioral de El Puerto Santa María, Cádiz. Foto: Manuel de la Vega López

Igresia Mayor Prioral de El Puerto Santa María, Cádiz. Foto: Manuel de la Vega López

Sin embargo, y dada la importancia de Jerez, el camino ha sido señalizado de manera que el caminante puede hacer una parada en esta rica ciudad y pueda contemplar su Iglesia de Santiago, de estilo gótico, ubicada en la Plaza del mismo nombre. En otros lugares como Puerto Real, señalado como otra de las paradas posibles, pueden verse las conchas, colocadas por la Asociación Jacobea, que señalan que el viajero va por buen camino.

A su paso por El Puerto, el viajero se encuentra con el Puente de San Alejandro, antiguo puente que cruzaba el río Guadalete desde tiempos históricos. En esta parte de la Vía se encuentra el denominado Camino de Roma o Camino de los Romanos, donde actualmente puede verse un cartel reafirmando que la Vía Augusta pasaba por ahí.

Los lugares más paisajísticos y rurales de la ruta que el viajero puede ver son el Parque Metropolitano de Los Toruños y Pinar de la Algaida (entre Puerto Real y El Puerto de Santa María), la zona de Guadalcacín, con las Lagunas Saladas, reservas naturales como Chica o la Sierra de Gibalbín, que lleva al viajero por el sendero paralelo al río Guadalquivir.

En Mesas de Asta se dice que en su zona más alta, en esta parte del camino, hace 3.000 años quien miraba al horizonte podía ver el mar. Hoy no se ve pero existen aún restos de él presentes en la zona, como indica la existencia de conchas marinas.

En el tramo de la Sierra de Gibalbín se han encontrado cuatro villas romanas antiguas: Romanina Alta, Haza de la Torre, Fuente de Salud y La Isleta. Muchas de estas villas servían para los romanos como posadas o mansios para descansar en su camino por la Vía Augusta.

La frontera que separa las provincias de Cádiz y Sevilla era uno de los lugares más significativos donde los romanos hacían una de las paradas de su viaje. En ella se sitúa El Cuervo, donde  se encontraba una de las Casas de Postas, lugares que servían de reposo y descanso para los viajeros y sus animales de la Vía Augusta.

Iglesia de San Juan Bautita en Las Cabezas de San Juan, Cádiz

Iglesia de San Juan Bautita en Las Cabezas de San Juan, Cádiz

La ruta también atraviesa Las Cabezas de San Juan, donde pueden verse las Atalayas de Montújar. Según los historiadores estas torres fueron construidas antes de la llegada de los romanos, en concreto por el general cartaginés Aníbal. Sin embargo, posteriormente fueron heredadas por los árabes quienes les darían su nombre actual.

Desde Utrera a Sevilla, el camino se divide en dos variantes que el viajero puede elegir para proseguir su camino en la ruta. Ambos caminos están señalizados. Por esta zona se encuentra el ya citado Puente de las Alcantarillas.

Catedral de Sevilla

Catedral de Sevilla

El punto final del sendero es la Catedral de Sevilla, de estilo gótico tardío, una impresionante construcción que el viajero no debe perderse por su riqueza arquitectónica y monumental. Es aquí donde la Vía Augusta se conecta con la Vía de la Plata. Aunque la calzada romana, la más larga jamás construida en España, prosigue hasta Los Pirineos, la unión de la Vía Augusta con la de La Plata supone el trayecto más largo para llegar a Santiago de entre los peninsulares. Según la Asociación Gaditana Jacobea “Vía Augusta”, cada vez hay más peregrinos que parten desde Cádiz con rumbo al Camino de Santiago.

La Vía Augusta en la historia

 

Estatua de Balbo el Menor, Cádiz

Estatua de Balbo el Menor, Cádiz

La Vía Augusta original es la calzada romana más larga de la antigua Hispania (España) con una longitud de 1500 kilómetros que discurrían desde Los Pirineos hasta Gades (Cádiz). Esta vía fue construida por los romanos para conectar la sede del imperio, Roma, con el sur de España. La calzada pasaba por Híspalis (Sevilla), pasaba también por Córdoba y conectada con Cartagena desde donde se recorre el resto de la vía a través de la costa mediterránea.

La Vía Augusta se citaba en el denominado Itinerario Antonino, y se describía así como eje principal de la red viaria entre la Hispania romana y la misma Roma. Se comunicaba con la Via Domitia, la cual a través de la Galia Narbonense enlazaba con la Ciudad Eterna. El nombre original de esta vía era Vía Augusta Julia, honrando a los emperadores Julio César y Augusto, interventores de la construcción de este camino hacia finales del siglo I a.C.

Su nombre ha quedado en el callejero urbano de la ciudad de Cádiz, la antigua Gades: “Vía Augusta Julia”, que es la que conecta la ciudad de Cádiz a través del istmo con San Fernando, su última calle en el espacio, la más antigua en el tiempo.

Teatro Romano Cádiz

Teatro Romano de Cádiz

Teatro Romano de Cádiz

Más información

www.asociaciongaditanajacobea.org

 

Patronato Provincial de Turismo de Cádiz