LA POESÍA DE FREDE PERALTA (Argentina)

Frede Peralta

Poema, para mí, «es una geografía apasionante donde se puede transitar por los caminos desconocidos e inesperados».

 

Nació en un pequeño pueblo de la provincia de Santa Fe, llamado San Genaro Norte, Argentina,  y actualmente reside en  Villa Carlos Paz, de la misma provincia .Autora de tres libros, Después de mí, Celebración de un Legado y  Cuentos de Travesía. En su modo de escribir hace pensar al lector llevándole en volandas por la riqueza literaria de la lengua cervantina. Frede con su poesía sensible a l naturaleza y a veces con un toque de cierto erotismo nos ofrece para la ALCAZABA, dos de sus poemas.

 

ASONANCIA PARA UNA BIOGRAFÍA

    Asonancia para una biografía

En la estructura universal del tiempo

la entidad germinal que soy yo mismo,

absorbe la pasión rubia del trigo

en el surco grillado del labriego.

Pues, yo, troté peldaños con el viento

para seguir las huellas del camino

y en él, poder seguir a los molinos

hasta encontrar las voces del silencio.

En las alforjas llevo mi quijote

con la estricta inquietud de una quimera,

en la mochila el paso de la noche

con las horas oscuras de una ausencia.

Allá, en el tiempo quedará su nombre

con vocablos escritos en la arena.

 ODA AL AIRE

Te  busco  en el  asombro

que  me permite  cada  centímetro del día

cuando  intento quedarme

reflejada de tiempo.

Te buscan desmayados silencios

en el espejismo

que me muestra la luna

y un recodo  de viento

acerca un  murmullo

para jugar con el espacio

que trae  la memoria.

Te busco en el regocijo

que me muestra el misterio

junto  a las sombras quietas

que dejan mis mañanas

y entonces

acaricio el perfume de una flor

que  se quedó en el álbum

junto a  las fantasías

que me dieron los tiempos.

Una brisa de asombro

onduló mi universo

al deslizar mis manos el lino de la noche

y  quedar suspendida

entre los pliegues exactos del recuerdo.

Oda  al  aire

El aire con sus alas etéreas

me muestra su estructura

y en una sucesión de instantes

acerca la transparencia

para trasgredir

la  entidad universal.

Como una  figura de cristal

desliza su mirada

en un azul de brisa,

acaricia mi sombra

en la piel de la noche

y me deja la exacta

medida de su tiempo.

Habita la irradiación

de un palpable misterio,

y entre sus pliegues

se manifiesta el infinito.

Su extensa vaguedad

traza los umbrales de la esfera

y gira sin girar

en la cósmica morada de la nada.

Entre rostros vacíos

un lujo de moléculas

ondula los perfiles del aire.