PEDRAZA, SEGOVIA, por Nacho Rodriguez Márquez, Periodista
PLAZA MAYOR DE PEDRAZA. SABOR MEDIEVAL
Por Nacho Rodríguez Márquez.
Por Nacho Rodríguez Márquez.

Lo más original y característico es la unión secular de Plaza Mayor con la llamada del Ganado. Todavía se celebran una vez a la semana, los martes, mercados típicos, mientras en la contigua siguen los tratantes con la compra-venta de ganado. Para mejor contemplación de esta hermosa villa, desde hace unos años se celebra en su Plaza Mayor uno de los conciertos más sugestivos y originales del panorama musical español, como es el llamado Festival de la Velas, la noche de las velas, que se celebra desde 1993, los dos primeros sábados del mes de julio, donde la plaza y todos los rincones y viviendas se llenan de velas encendidas dando al lugar un aspecto mágico y lúdico, transportando a los espectadores a remotos tiempos. Mientras llega el concierto, a las doce de la noche, los visitantes tienen la oportunidad de admirar desde las murallas el esplendido paisaje del Valle de Navafría.
Declarada Conjunto Histórico-Artístico por su conjunto único, es de justicia resaltar también su interesante y bien restaurado castillo, una verdadera fortaleza. Data del siglo XVI, comprado hace un siglo por el gran pintor Ignacio Zuloaga, instalando en su Torre del Homenaje el estudio, acondicionando, de paso, algunas estancias para residencia suya y de su tío el ceramista Daniel Zuloaga, que, por cierto, tiene su museo de Cerámica en la iglesia de San Juan de los Caballeros de la capital segoviana.
La singular belleza de La Villa de Pedraza ha provocado la inspiración de muchos directores de cine y televisión. El primero de ellos fue Jacques Catelain con el largometraje «La Barraca de los Monstruos», en 1924 y cuatro años más tarde, en 1929 Florián Rey con el largometraje mudo