PASEOS POR LA HISTORIA DEL ARTE. ESCULTURA, ESTATUA DE FELIPE IV EN LA PLAZA DE ORIENTE (MADRID), por Alfredo Pastor, Catedrático y Doctor en Historia

Pietro Tacca (Carrara, 6 de septiembre de 1577 – Florencia, 26 de octubre de 1640) fue un escultor italiano, el máximo representante en Toscana del gusto barroco. Fue el principal alumno y seguidor de Giambologna. Tacca comenzó en un estilo manierista y trabajó en el estilo barroco en su madurez. El italiano Pietro Tacca realizó este retrato ecuestre de Felipe IV que se encuentra en la Plaza de Oriente de Madrid. Tacca esculpió el caballo en corbeta y sostenido con las patas traseras y la cola, y el rey a caballo con la bengala de mando en la mano derecha, mira hacia el centro de Madrid. Foto: Madrid.com

En los jardines de la Plaza de Oriente de Madrid, entre el palacio real y el teatro real, se halla la estatua ecuestre del rey Felipe IV de Augsburgo, realizada en 1640 por el escultor florentino Pietro Tacca. Se alzan monarca y caballo en un elevado pedestal rodeado de esculturas, relieves y estanques. Un monumento de los más admirados de Madrid, por belleza y elegancia, cuyo conjunto inauguró Isabel II en 1843, y que cuenta con lo que otros no tienen: la relevancia de las personas que intervinieron en su ejecución.

Se trata de la primera estatua equestre con el caballo levantado sobre sus patas traseras. Realizada por Pietro Tacca en Florencia, éste se basó en un cuadro de Diego Velázquez (actualmente en la Galería de los Uffici) y en el cálculo estructural sobre emplazamiento del centro de gravedad sugerido  por Galileo Galilei. Además se encargó al escultor español Martínez Montañés (1568-1649) de realizar el modelado de la cabeza del rey. Tres genios reunidos para hacer esta enorme y destacada estatua.

La gestación de la obra podría remontarse a 1631, cuando el rey Felipe IV concibe la idea de construir un magno y lujoso palacio en Madrid que deslumbrase al mundo, digno acreedor de la fortaleza de la monarquía española. Los terrenos elegidos estaban al otro lado de Madrid; en lo que se convirtió en El Buen Retiro, extensa finca que entonces llegaba hasta el Paseo del Prado.

En 1634, Velázquez concluye el cuadro ecuestre de Felipe IV. Éste envía a Tacca-por encargo del rey-a Florencia un boceto de cómo ha de ser el encargo. :un cuadro casi idéntico al que había acabado en Madrid para el Salón de Reinos El boceto enviado presentaba diferencias, pero lo sorprendente no es eso, sino que Velázquez pretendiese que Tacca se las ingeniara para realizar una escultura ecuestre de grandes dimensiones y peso, en posición de corveta, es decir, con las patas delanteras del animal en el aire, apoyándose tan sólo en las dos patas traseras y en la cola si ésta se procuraba que actuara como una tercera pata o punto de apoyo.

Velázquez, aunque tenía que ser consciente de que hasta entonces no se había hecho ninguna estatua similar, siguió adelante con su empeño, lo que no deja de ser ciertamente enigmático. En este reto de la escultura, Tacca buscó – como ya hemos señalado anteriormente-el apoyo y consejos de Galileo Galilei(quien le sugirió hacer la escultura en dos partes: la de alante hueca, y la de atrás maciza para mantener el equilibrio: fue la primera escultura así concebida y supuso el nacimiento de la estatua ecuestre en esta modalidad, técnica que se empleó en los siglos posteriores.

La estatua ecuestre, realizada en bronce, iniciada en 1634, no la concluyó Pietro Tacca hasta 1640, el mismo año en que fallece; al año siguiente llegó la estatua a España. En esos seis años de trabajo, Tacca no puede olvidar el segundo gran problema; el que de verdad le parecería insoluble: como sostener obra tan pesada sobre las dos patas, aun recurriendo disimuladamente a la cola del animal.

Felipe IV rey de España, de Nápoles, de Sicilia, y de Cerdeña. Llamado El Grande, o Rey Planeta, fue rey de España desde 1621, hasta su muerte ocurrida el 17 de Septiembre de 1665 Esta estatua ecuestre está entre las tres o cuatro más importantes del mundo por su elaboración y belleza

Esta estatua ecuestre de Felipe IV es una obra de una calidad excepcional en la que  el caballo marchara al galope, a diferencia de la de su padre Felipe III que iba al paso. Posteriormente se la colocó sobre un alto pedestal decorado con dos bajorrelieves en sendos laterales: uno de ellos es una alegoría a las artes y a las letras, y el otro muestra a Felipe IV otorgando a Velázquez la Cruz de Santiago. Se debe a los escultores de cámara Francisco Elías Vallejo (1782–1850) y José Tomás (1795-1848), quienes finalizaron el conjunto escultórico en 1843. En las otras caras se sitúan dos lápidas con inscripciones alusivas a la inauguración del monumento, promovido por la reina Isabel II.

La base, hecha en piedra de granito, está custodiada por cuatro leones de bronce, ubicados en posición de descanso en cada esquina. Un bloque rectangular, dispuesto oblicuamente en relación con el pedestal, les sirve de asiento. Las figuras fueron fundidas por Elías Vallejo.En el lado este de la base, frente al Teatro Real, se emplaza la escultura de un anciano, igualmente realizada por este último escultor, que simboliza al río Jarama. Bajo la misma hay colocada una fuente, conformada por dos pilas en forma de concha, cuyas aguas se depositan en un pilón semicircular.

Este esquema se repite en la cara oeste del monumento, enfrentada al Palacio Real, en referencia al Manzanares. El anciano que representa a este río aparece apoyado sobre una vasija, de la que brota un surtidor, que arroja agua a las conchas y éstas al pilón.

En los frentes del monumento se situaron dos fuentes en forma de concha, sobre las que una alegoría de un río (representada por un anciano) vierte agua en una urna. Un león de bronce en cada una de las esquinas completan todo el conjunto que realizaron los aludidos  escultores de cámara Francisco Elías y José Tomás.

 




EL DAVID DE MIGUEL ÁNGEL

LA IMAGEN DE DAVID ” El Contraposto es un término italiano que designa la oposición armónica de las distintas partes del cuerpo de la figura humana, lo que proporciona cierto movimiento y contribuye a romper la ley de la frontalidad. Se usa en la escultura para dar sensación de movimiento. Una de las piernas está fija en el suelo y la otra se adelanta, los brazos hacen lo propio, mientras la cabeza mira hacia un lado simulando un paso. Fue el escultor Policleto quien lo puso en práctica en obras como el Doríforo, influyendo mucho en las escultura del Renacimiento, como es en este caso del David de Miguel Angel). Básicamente consiste en representar a la figura humana con una pierna ligeramente flexionada, con lo que la cadera del lado opuesto aparece más elevada, al igual que el hombro de ese mismo lado está a menor altura que el contrario, lo que da lugar a que la figura describa una ligera curva y contracurva (una S) en su recorrido vertical. El escultor griego del siglo IV a. C. Praxíteles practicó un contraposto muy particular y elegante que fue denominado “curva praxiteliana o praxiltélica”

Esta impresionante escultura de Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564), pertenece al Renacimiento italiano, concretamente al Cinquecento. Se encuentra en la Galería de la Academia. Florencia (Italia). Fue realizada entre 1501 y 1504, sobre mármol, mediante cincel. Para su realización Miguel Ángel recibió un bloque de mármol, estrecho y muy alto, que llevaba abandonado muchos años en la catedral de Florencia. Es una de las obras maestras del Renacimiento según la mayoría de los historiadores,[] y una de las esculturas más famosas del mundo.

LA MIRADA PENETRANTE DEL DAVID DE MIGUEL ANGEL

Esta escultura fue acogida en su tiempo como un símbolo de la República de Florencia frente a la hegemonía de sus derrocados dirigentes, los Médici, y la amenaza de los estados adyacentes, especialmente los Estados Pontificios.

DETALLE DE LA MANO

El David es una escultura de mármol blanco de 517 cm.[] de altura, en bulto redondo, al estilo clásico, realizada por encargo de la Opera del Duomo de la Catedral de Santa María del Fiore de Florencia. La escultura representa al Rey David bíblico en el momento previo a enfrentarse con Goliat, completamente desnudo y como atleta, que porta en su mano izquierda una honda (apoyada sobre su hombro) y, en la derecha, una piedra. Son claramente apreciables los rasgos del rostro, el cabello rizado, la musculatura, la diartrosis (“articulaciones móviles”) y el contrapposto  de la figura.




EL PENSADOR DE RODÍN, por Alfredo Pastor Ugena

«Yo no soy un soñador, soy un matemático. Mi escultura es buena porque es geométrica. No niego que hay exaltación en mis obras, pero es porque hay en ellas verdad. Esa exaltación no está en mí, sino en la naturaleza en movimiento».

(Auguste Rodin).

 

EL PENSADOR

François-Auguste Rodin (París, 12 de noviembre de 1840Meudon, 17 de noviembre de 1917). En 1875 viajó a Italia donde se sintió atraído por el tratamiento del movimiento y por la acción muscular en las obras de Donatello y Miguel Angel

Ha sido denominado en la historia del arte  el primer escultor moderno, el escultor, por excelencia, de la figura en movimiento. Su escultura encuentra su más viva expresión en esculturas individuales que testimonian la observación y el estudio de manos y pies, a los que Rodin considera tan expresivos como el rostro humano.

El período entre 1880 y 1900 fue el más fecundo de su vida. En él realizó bustos, monumentos y grandes composiciones escultóricas dentro de una tendencia impresionista: el grupo en bronce de Los burgueses de Caláis, el monumento a Víctor Hugo, el Balzac Las puertas del Infierno (“de donde salió  El Pensador “)y el Monumento a Sarmient».

LAS PUERTAS DEL INFIERNO

Rodin realiza la escultura de El Pensador diseñando un hombre desnudo, con los brazos, las manos y los pies sobredimensionados, sentado sobre una roca. Su torso ligeramente inclinado hacia delante, hace que su cabeza se apoye sobre la mano derecha, mientras que el brazo izquierdo descanse relajado, provocando una actitud reflexiva del personaje. Los dedos y las manos constituyen las partes más trabajadas, sorprendiendo el modelado de tensión de todas los músculos del cuerpo, como si estuviera realizando un ejercicio físico.

La obra escultórica que comentamos denominada originalmente El poeta, formaba parte de una comisión del Museo de Artes Decorativas de París para crear un monumental portal basado en La Divina Comedia de Dante. Cada una de las estatuas representaba a uno de los personajes principales del poema épico. El pensador, en su origen, buscaba representar a Dante frente a Las Puertas del Infierno  ,como llamó, en efecto, al portal del que formaría parte. La escultura es un desnudo, ya que Rodin deseaba una figura heroica al estilo de Miguel Ángel para representar tanto el pensar como la poesía.”

Rodin se inspirará en obras clásicas, renacentistas ya existentes para realizar esta obra ,como el Moisés o la Tumba de Lorenzo de Médici de Miguel Ángel. En ella este escultor va más allá de la representación idealizada de una persona concreta, para transmitirnos sentimientos con una carga psicológica importante.

El Pensador presenta, en general, una forma cerrada que concentra un gran poder interno y potente: parece quieto, pero el brazo derecho sobre la pierna produce un gran giro, una importante rotación del cuerpo. Si se recorre la forma de la diagonal del brazo derecho, ésta nos dirige el recorrido de la obra para finalizando en sus dos grandes masas, las piernas. También se observa un eje diagonal más amplio cuya trayectoria va desde la cabeza hasta el pie izquierdo. Por otra parte, la mano doblada debajo del mentón (otra diagonal más pequeña) deja descubierto el rostro.

Si bien Rodin utiliza, en esta obra, grandes diagonales que provocan dinamismo, vitalidad y a la vez grandes planos triangulares, se observan grandes huecos que circundan la forma e inquietan al espectador a recorrerla e introducirse dentro de la escultura.

Es muy importante el tratamiento del volumen con grandes masas utilizando además el no-acabado de Miguel Ángel, donde le preocupa la potencia de las formas y los músculos, la vibración de la materia.

AUGUSTE RODIN

En cuanto al estilo, el escultor ha roto, en esta obra, con el academicismo imperante y con el realismo. Sus formas anatómicas están exageradas en busca de una mayor expresividad. El gusto por lo no acabado y la importancia de la luz enlazan la obra con el impresionismo escultórico. Pero también el sentimiento dramático y casi místico que transmite, el interés por el pecado y la muerte, unido a la sensualidad y el erotismo de los desnudos, permiten clasificar la obra de simbolista.

En su conjunto, la obra de Rodin se basa en raíces profundas humanas, posee el don de captar y representar la fugacidad de una impresión, de un gesto, de una pose, percibiendo la vida interior de sus figuras