Revista La Alcazaba

Miguel Romero Saiz

CAÑADA DEL HOYO, Cuenca, Y SUS LAGUNAS, por Miguel Romero

Escrito por Miguel Romero Saiz. En En portada, Nuestros pueblos

Etiquetas: , , , ,

Publicado el 15 abril, 2014 hay Sin Comentarios

image_pdfimage_print

A LOS PIES DE SU CASTILLO BURBUJEAN SUS LAGUNAS UNIVERSALES

Imagen aérea de las lagunas

Imagen aérea de las lagunas

Tierra de Cuenca, camino de las Serranía Baja, en esa carretera Nacional que comunica Córdoba con Tarragona y que pasando por esa ciudad de las Hoces, te va a llevar hacia Teruel como paso intermedio. Cuando has cruzado algunos pequeños pueblos históricos, no más de una treintena de kilómetros desde la capital, te desvías hacia un lugar que el letrero anuncia como Cañada del Hoyo y sus Lagunas.

Cañada del Hoyo, Cuenca

Cañada del Hoyo, Cuenca

Estás en la vega del Guadazaón, adviertes una cañada que antiguamente fue paso obligado de las columnas romanas camino de Emérita y Cesaraugusta. Era la vía 31, la que se abría en dos caminos, uno hacia Valdemeca y otro hacia Tierra Muerta. Después, el cruce de trashumancia te hace lugar de paso con abrevaderos, tres por más señas: Milano de Arriba, Milano de Abajo y del Moral, en lo que bien se llama la Cañada de los Oteros. Ahí está el Hoyo, ese lugar de amplia vega, ricas aguas y la corrida del Guadazaón, el río moruno por excelencia.

Este lugar es Cañada del Hoyo, término que define en toda su extensión el contenido mediático de su emplazamiento e historia. En una cañada, bien alimentada por las aguas del río ya citado y además donde el pasto abunda para cría de una ganadería lanar venida a menos por el tiempo; luego, sus Oteros que la definen y al final el Hoyo donde se almacenan rentos, tierras de cultivo, aguas y manantiales y entre sus divisas, el pino y el agua en bellas lagunas de ensueño.

Campanario de la iglesia parroquial

Campanario de la iglesia parroquial

El caserío es digno, pues lo cuidan y mantienen. Aquellas casas de mampostería, encaladas y con alguna rejería expuesta, ahora, han dado paso a otro tipo de construcción donde la piedra y madera cubre espacios para hacer renacer la estructura serrana en edificación tradicional que tanto se añora. Es un pueblo austero pero acogedor, por sus trazado y por sus gentes.

Pero aunque circules luego en el caserío por la Plaza de Abajo, la de Arriba, donde está el Ayuntamiento y esa fuente hermosa, el interés va subiendo al seguir por la calle San Cristóbal y bordees el lavadero para, llegando nuevamente a la plaza, ahora llamada Mayor, te acerques con disimulo a esa iglesia con pórtico de antaño que, luego en el XIX, el gran maestro Aldehuela trabajara dentro porque la Virgen de las Nieves le bendijera.

Es un buen lugar este de Cañada, lo es desde tiempos inmemoriales, porque lo dice su castillo del Buen Suceso, en la loma donde duerme el pueblo. Ahora, su gran torre del homenaje, llamada de Isabel II por su incidencia en la guerra de la carlistada, es el emblema de una fortaleza rehecha, por esa familia Recuenco, haciendo del lugar una envidia de la “alredorá”.

El Castillo de Cañada del Hoyo, Cuenca

El Castillo de Cañada del Hoyo, Cuenca

Nos dicen los papeles viejos, que este lugar de Cañada fue aldea de Cuenca cuando se repobló, después pasó a los señoríos de los Albornoz cuando Enrique II se lo confirmaría, para llegar a ser propiedad de los Marqueses de Cañete, aquellos Hurtado de Mendoza, quienes fueron los que le darían solera y renombre. Fue en las algarabías de Cuenca, entre Álvaro de Luna y los Hurtado y eso se puso fin al concedérselo en propiedad.

Y, ahora, en la modernidad, sales del lugar poblado, zigzagueas en carretera curvada y empiezas el paraíso del agua, envuelto en circulares lagunas, siete, que llaman dolinas en los libros como depresión propiciada por una fractura geológica, y que sirve de admiración al visitante por su forma, color y belleza.

Laguna del Tejo. Foto: Carlos Morcillo

Laguna del Tejo. Foto: Carlos Morcillo

El Tejo, Lagunillo del Tejo y la Cruz son las tres primeras que te reciben. En terreno público te advierten de su dibujo natural como una llamada a la evasión y el relax; luego, un poco más adelante y en terreno privado, cuatro te esperan ansiosas de que observes su color y su semblante rocoso: La Parra, la Llana, las Carderillas y las Tortugas. Aguas cálidas que sirven de hogar a tortugas, ranas y algún que otro pato despistado. La de la Parra es la más hermosa de todas, pero la de la Cruz o de la Gitana, advierte más atención por su leyenda, aquella que ensalza el amor como bandera del sentimiento libre y valiente.

Laguna de la Parra

Laguna de la Parra

Pues bien, amigos, no dejen de recorrer estos lugares de una Cuenca angosta, provinciana, pero bella, bellísima, en toda su extensión, graciando naturaleza con honestidad y humildad de unas gentes honradas. ¡Visítenlas que se acordarán¡

lagnas_canadas_del_hoyo_el_tejo-7544 - copia

 

revista 50


Acerca de Miguel Romero Saiz

Miguel Romero Saiz

Nace en Boniches (Cuenca) el 5 de enero de 1952. Aunque siempre se ha sentido de Cañete, pueblo adoptivo, al que está vinculado desde niño por su ascendencia paterna y materna. Su trayectoria profesional está dedicada a la docencia, a nivel de Primaria, luego Secundaria y Bachillerato para finalizar en la Universitaria. Dieciocho años como Maestro en diferentes lugares de nuestra extensa geografía nacional, ejerciendo como Director en dos Colegios y Secretario en cuatro de ellos. Fue Coordinador de Educación de Adultos, ejerció como Inspector Técnico de Educación a lo largo de seis años y luego nueve cursos académicos como Profesor de Bachillerato. Junto a esta actividad, el ejercicio de Asesor de Deportes de la Delegación Provincial de Educación y Ciencia de Cuenca, le permitió compartir Enseñanza y Deporte algo que ha llevado implícito en su persona a lo largo de su trayectoria humana. Calificado por los medios de comunicación como “Hombre del Renacimiento en el siglo XX”, ha sabido compartir su vocación a la enseñanza con el ejercicio de otras actividades creativas, tales como la pintura, donde conseguiría varios premios y habiendo realizado un número de exposiciones a lo largo de una etapa de su vida –estando incluido en el Diccionario de Artistas Españoles-. Luego, su faceta de investigador y escritor le ha permitido llegar a publicar más de treinta libros en este momento, algunos con alto reconocimiento y venta, colaborar en obras colectivas, tales como la Enciclopedia de Castilla La Mancha y el Diccionario de Artistas y esa constante actividad como gestor cultural, encargado de numerosos eventos histórico-culturales, que le han hecho acreedor de un elevado número de Premios, no solo literarios, sino menciones y distinciones a su esfuerzo y labor, destacando el Glauka 2009, un premio de reconocido prestigio que han obtenido personalidades de las letras como José Luis Sampedro, Soledad Puértolas, Rosa Montero, Rosa Navarro y Diego Jesús Jiménez o Lorenzo Silva.Actualmente es Presidente de la Asociación de Escritores de Turismo en Castilla La Mancha y forma parte de la Directiva de la FEPET a nivel nacional, coparticipa en las Jornadas romanas de Valeria Condita, en las Jornadas sobre los Dichos de Moros y Cristianos, Coordinador del programa cultural “Encuentros con la Provincial” de la Diputación Provincial de Cuenca y miembro activo de la Comisión para la puesta en escena de la Alvarada Medieval de Cañete, evento que fundó en el año 1999.

Buscar artículos de

Sin Comentarios

No hay comentarios CAÑADA DEL HOYO, Cuenca, Y SUS LAGUNAS, por Miguel Romero. Quieres dejar el tuyo ?

Deja tu Comentario

Código anti-spam *